16 de marzo de 2026

Quizás te resulte conocido: un perro que llegó con miedo, cicatrices o desconfianza termina siguiendo a su nuevo humano por toda la casa, buscándolo con la mirada y relajándose recién cuando se acuesta cerca. Esa “lealtad” suele interpretarse como gratitud. Pero la etología —la ciencia del comportamiento animal— ofrece una explicación más precisa: lo que vemos no es un acto moral, sino la construcción de un vínculo de apego y seguridad.

Para muchos animales, el momento del aseo es una experiencia cercana al terror. Sin embargo, la etología —la ciencia que estudia el comportamiento animal— ofrece claves para transformar ese drama en, al menos, una rutina tolerable.

Un estudio francés revela que los caballos pueden detectar el olor del miedo humano, activando un estado de alerta significativo. Este hallazgo pone de manifiesto la conexión emocional entre humanos y equinos, revelando la complejidad de su comunicación.

Un enfoque basado en el castigo puede romper la conexión entre humanos y mascotas, causando estrés y comportamientos problemáticos. La evidencia científica sugiere que métodos positivos no solo mantienen la confianza, sino que también son más eficaces en la convivencia diaria.

A medida que la ciencia del comportamiento canino avanza, la noción de que los perros nos ven como parte de su “manada” se transforma. Este vínculo, lleno de apego y aprendizaje, redefine nuestra comprensión y mejora nuestra convivencia diaria con ellos.

Jane Goodall, la icónica etóloga británica, falleció a los 91 años en California, dejando un legado crucial en la investigación de chimpancés y la conservación del medio ambiente, según informó el Instituto Jane Goodall este miércoles.