22 de febrero de 2026

En un ecosistema de notificaciones constantes y pantallas encendidas, la idea de un “detox mental” suele asociarse a apagar el teléfono o meditar. Sin embargo, una intervención más simple —leer— reaparece con cada vez más fuerza: bastarían seis minutos al día para bajar el estrés de forma notable, incluso más que escuchar música.

En la búsqueda de dormir mejor, concentrarse más o relajarse frente a un día cargado, el término “ruido rosa” aparece cada vez con más frecuencia. Aunque su nombre pueda sonar extraño, se trata de un tipo de sonido estudiado desde hace décadas en física y acústica, que hoy gana terreno en el mundo del bienestar.

Cuando llegan las fiestas hay muchos menús por planificar, regalos por comprar, maletas por hacer, visitas por coordinar, decoración, limpieza antes y después de cada comida… Y, detrás de todo eso, una persona que no solo hace, sino que también piensa, prevé, organiza y recuerda. Eso es la carga mental, el trabajo invisible que sostiene la vida familiar y que en estas fechas se dispara.

El desgano, ese estado difuso de apatía y parálisis, afecta a muchos trabajadores, revelan estudios. Sin embargo, expertos aseguran que es posible revertirlo mediante intervenciones simples y rápidas que activan cuerpo y mente, generando un efecto transformador en menos de una hora.

A medida que diciembre avanza, la percepción del tiempo se distorsiona, acelerada por la sobrecarga de actividades y el estrés. Diversos factores neuropsicológicos entrelazan nuestra experiencia temporal, transformando días ocupados en recuerdos efímeros. ¿Cómo manejar esta sensación?

La presión social durante la Navidad puede ser abrumadora, transformando la celebración en una carga. Exploremos cómo las expectativas familiares, las redes sociales y la búsqueda de autenticidad pueden afectar nuestro bienestar en esta época del año.