29 de enero de 2026



Hombres encapuchados, algunos vestidos con parapara’i, rociaron con combustible a uno de los guardias de la estancia Pindó, pero no le prendieron fuego. Fue durante el ataque del pasado sábado. Así relataron cuatro de los ocho guardias, que identificaron a varios de los agresores.
En el país se está instaurando “una campaña organizada que promueve la violencia y el horror contra el sector agropecuario”, según advirtieron ayer, en un comunicado, nueve asociaciones de ganaderos en repudio al atropello y saqueo de la estancia Pindó, en el departamento de Canindeyú, cometido el sábado pasado por un grupo de campesinos autodenominados “sintierra”.
Como ya es habitual en este tipo de hechos, el Frente Guasu, liderado por Fernando Lugo, acusó al gobierno Cartes y al ministro del Interior, Francisco de Vargas, de buscar criminalizar la lucha campesina al vincular a este sector con el asalto de la estancia Pindó en Canindeyú.