26 de abril de 2026
Se cumplen cincuenta y tres años desde la firma del Tratado de Itaipú, un instrumento mediante el cual Paraguay ha cedido al Brasil el 80% de la energía que le correspondía a cambio de una “compensación” irrisoria, sin recibir ni por asomo el “justo precio” que se había acordado originalmente. Pero si la mayor parte de ese enorme despojo pertenece a la historia, lo que resulta inadmisible es que la misma situación continúe en el presente como si nada, cuando todos los plazos están vencidos y la deuda por la construcción de la central está totalmente cancelada. El máximo responsable de ello no es Brasil, ni lo es Lula, sino Santiago Peña Palacios.

La Administración Nacional de Electricidad (ANDE) informó que 45 alimentadores quedaron fuera de servicio a causa de los fuertes vientos que azotaron al área metropolitana durante la madrugada. Unos 2.000 usuarios continúan sin energía eléctrica y la institución promete ir regularizando el servicio a lo largo de esta jornada.

Durante años, el debate energético en América Latina y el Caribe se centró en ampliar la capacidad de generación como principal respuesta a la creciente demanda eléctrica. Sin embargo, ese enfoque comienza a mostrar sus límites en un contexto donde la transformación tecnológica y la variabilidad climática redefinen el funcionamiento de los sistemas eléctricos. Hoy, el desafío ya no radica únicamente en producir más energía, sino en garantizar que esta pueda ser transportada de forma eficiente, segura y resiliente, refiere el documento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), denominado “La transmisión definirá el futuro del sistema eléctrico en América Latina y el Caribe”.

La ANDE informó sobre cortes programados para este lunes 30 de marzo en distintas regiones del país debido a trabajos de mantenimiento y mejoras en la red de distribución. Acá te contamos cuáles son las zonas y los horarios previstos para las tareas.
Interesante la extensa conferencia de prensa que brindaron el jefe de Gabinete Civil, Javier Giménez, y el ministro de Relaciones Exteriores, Rubén Ramírez, a propósito del encuentro de los presidentes Santiago Peña y Lula da Silva en Mato Grosso do Sul. Lo más revelador no fue tanto lo que dijeron, sino lo que admitieron implícitamente y lo que se desliza a partir de sus declaraciones. Dos años después, el Gobierno reconoce indirectamente que el acuerdo tarifario de 2024 en Itaipú fue contraproducente (por no decir un fracaso), y, peor aún, que sigue sin estar en la agenda gubernamental la obtención del máximo precio por los excedentes energéticos del Paraguay.