14 de marzo de 2026

Cuando se habla de ejercicio físico, la conversación suele desembocar en la misma cuestión práctica: ¿cuánto ejercicio hay que hacer para mantener una buena salud? La pregunta es recurrente y, durante décadas, la ciencia ha respondido de forma contundente con una idea central: más ejercicio es mejor, aunque con algunas restricciones.

Un equipo internacional de investigadores ha corroborado que los efectos de la actividad física continúan incluso cuando cesa el movimiento, y que el ejercicio incrementa el gasto energético sin que el cuerpo humano reduzca el consumo que necesita para funciones vitales, como la respiración o la circulación.

Investigadores de la Universidad de Nanjing han demostrado que el microARN del esperma transmite capacidades de ejercicio de padres a hijos, revelando mecanismos moleculares que podrían mejorar la salud metabólica de las futuras generaciones, según un estudio en la revista Cell Metabolism.


HIIT, LISS, cardio y fuerza son términos comunes en el entrenamiento físico, pero no siempre se entienden ni aplican bien. Esta guía te ayuda a elegir y combinar cada tipo de ejercicio según tus metas: bajar de peso, ganar músculo o mejorar tu salud integral.

Caminar parece una actividad liviana, pero sus efectos son poderosos. Mejora la salud cardiovascular, regula el ánimo, estimula el cerebro y reduce el estrés. Descubrí por qué este hábito simple puede ser uno de los entrenamientos más completos que existen.