17 de marzo de 2026
En el sur del país como también en gran parte del interior del Paraguay, se reconoce a los pobladores como “koygua”, que literalmente se puede entender como “tímido”. Pero más allá de eso, nos caracteriza una particular apatía y rechazo a la participación ciudadana. Esto es consecuencia directa a la falta de educación de calidad, la pobreza y clientelismo político.

El accionar de una pareja de educadores hacia la labor que desempeñan demuestra una historia de vida donde se refleja que la educación es un auténtico acto de vocación. El docente tuvo que recorrer cientos de kilómetros hacia el interior del Chaco, a bordo de su vehículo particular, para hacer llegar los kits escolares. Su pareja, ganadora del concurso de oposición, deja el confort de la ciudad para radicarse en pleno monte chaqueño, donde impartirá educación a los niños de la zona.
La palabra “monstruo” tiene varias acepciones, refiriéndose principalmente a un ser fantástico y aterrador, una persona muy fea o cruel, o algo excesivamente grande o extraordinario en cualquier ámbito. Su origen latino (monstrum) la vincula a un aviso o presagio divino de lo antinatural.
El presidente de la República, Santiago Peña, ha llegado a la mitad de su mandato, al parecer sin tomar nota de los reclamos y de la urgente necesidad de efectuar cambios en la gestión gubernativa. Aunque le cueste creerlo, el país no “está mejor” que antes, en áreas tan relevantes como la seguridad interna, el sistema sanitario, la educación pública y la infraestructura vial, pero los responsables de esas áreas continúan, pese a voces que objetan sus gestiones. Sin dudas, el simple cambio de hombres no en todas las ocasiones arroja los resultados deseados, pero es evidente que a veces se impone la necesidad de refrescar el plantel cuando los cuestionamientos abundan. El jefe de Estado aún está a tiempo de hacer las correcciones aconsejadas por dos años y medio de experiencias gubernativas, muchas veces decepcionantes.
La Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior, indicó en su último informe que la mayoría de las carreras de Psicología habilitadas en el país, funcionan sin estar acreditadas, lo que no garantiza la calidad de las ofertas. Las universidades públicas tienen un mayor porcentaje de acreditaciones en esta rama.