1 de enero de 2026


Cientos de drogadictos ocupando las calles de los principales barrios de Encarnación, apoderándose de las plazas y el espacio público destinado para el esparcimiento, es una realidad que se ha vuelto habitual los últimos años. Años de desidia y falta de acciones claras de las autoridades hicieron que se normalice esta situación que obliga a los pobladores a vivir encerrados por seguridad.
Los sucesivos Gobiernos se han estado jactando de los volúmenes de droga que decomisan, algunos de tamaño considerable, independientemente de las enormes cantidades que se incautan en puertos europeos, originados en nuestro país. Pero esos “éxitos” que se atribuyen las autoridades, que cada vez son mayores, tiene su contracara: las impresionantes cifras que se dan a conocer –como esos más de 14.000 kilos de marihuana decomisados en estos días en Saltos de Guairá y 285 kilos de cocaína en Ciudad del Este– permiten suponer que el narcotráfico está floreciente en nuestro país, que la producción no tiene pausas en el caso de la marihuana, y que la cocaína o los precursores para su fabricación ingresan sin problemas por nuestras fronteras. Y bien, a ello puede agregarse que no todo tiene destino exterior, ya que el consumo ha crecido enormemente, en Asunción y en el interior del país, a juzgar por la proliferación de la delincuencia relacionada con la drogadicción. En resumen: Paraguay ya no solo es país de tránsito de la droga, sino de consumo.

El psicoanalista Federico González habló sobre su libro “Ciencia, droga y rock and roll”, en el que critica la ciencia hegemónica, el biologicismo y la estigmatización histórica del rock y los consumos problemáticos. Según el escritor, “el exitismo que rodea al rock and roll favorece el consumo de drogas”.

Una mujer fue detenida este viernes por supuestamente intoxicar a uno de sus hijos con cocaína en la Chacarita de Asunción. Efectivos policiales rescataron al niño y a su hermana que fueron trasladados a un centro asistencial.