26 de febrero de 2026

En un día atravesado por pantallas, notificaciones y pendientes, el último paisaje que ve el cerebro antes de dormir suele ser el dormitorio: ropa acumulada en una silla, cables a la vista, vasos en la mesa de luz, el celular encendido. La “limpieza visual” propone lo contrario: dedicar apenas diez minutos a reducir el desorden y las fuentes de estímulo, con el objetivo de acostarse con menos ruido mental y levantarse con una sensación de control.

El sueño polifásico en los gatos revela más que un simple descanso: refleja su salud y bienestar. Este patrón de múltiples siestas, impuesto por su herencia cazadora, ofrece un espejo hacia problemas ocultos que requieren atención.


Una tendencia viral en redes promueve rutinas extremas para lograr un sueño perfecto, desde colgarse del cuello hasta sellar la boca con cinta. Expertos alertan sobre sus riesgos y advierten que la obsesión por dormir bien podría empeorar el insomnio.
