16 de abril de 2026
Tras largas dilaciones, el Senado volverá a tratar mañana el proyecto de ley que modifica la “jubilación vip” de los legisladores, sin afectar los irritantes privilegios de los que gozan en tal concepto; ya cuenta con la media sanción de los diputados desde el 5 de febrero y quedaría sancionada automáticamente el 31 de mayo si la Cámara Alta no se expidiera. Los privilegios que conlleva dicha jubilación, que se distingue claramente de la del común de los ciudadanos, se resumen en que solo se requieren una edad mínima de 55 años y diez años de aportes, que pueden ser retirados en gran parte, y en que los envidiables jubilados pueden cobrar más de 30 millones de guaraníes mensuales. Desde 2005, le ha costado a la población la friolera de más de 34.675 millones de guaraníes, por unos servicios que han distado mucho de ser elogiables: la educación y de la salud pública, así como de la infraestructura vial, podían esperar.
Entre 2021 y 2024, el gasto público en arrendamientos de oficinas y edificios subió de unos 187.750 millones de guaraníes a más de 200.409 millones, llevándose la palma el Poder Ejecutivo, seguido por el Judicial y los organismos auxiliares de Justicia. El año anterior, el Ministerio de Educación y Ciencias habría destinado cerca de 756 millones de guaraníes al pago del alquiler de catorce departamentos lujosos de un céntrico edificio asunceno. Y bien, los edificios levantados en la zona portuaria para asiento de oficinas gubernativas, a un costo de más de 588.000 millones de guaraníes, siguen casi vacíos. Entre otros dispendios, el dinero que se gasta en alquileres, habiendo edificios desocupados que fueron construidos para el servicio público, es dinero que se pierde para rutas y centros educativos o sanitarios. En suma, hay que repudiar el malgasto, no menos que la corrupción: van juntos, para mal de quienes pagan sus impuestos.
Triste ejemplo de cómo se “chupan” la plata de la gente. Al Estado paraguayo no le alcanza para completar su stock de medicamentos para el cáncer, pero destina recursos de los contribuyentes para producir bebidas alcohólicas a pérdida. En el maremágnum del tremendo derroche de dinero público, el caso de Cañas Paraguayas SA es relativamente pequeño, pero es un ejemplo particularmente ilustrativo del insultante orden de prioridades y la inoperancia de los gobiernos de turno, incluido el actual, que de boca para afuera hablan de cambios en defensa de los intereses de la ciudadanía, pero que en la práctica o no se atreven o directamente no quieren hacer ni mínimas reformas que de alguna manera atenten contra el esquema parasitario de prebendarismo, privilegios y corrupción.
A esta altura, cabe ya plenamente hacerse la pregunta: ¿Es esta de Santiago Peña la administración de gobierno, desde 1989, más voraz en cuanto a beneficiarse del dinero público? ¿O solo es una más de las varias que hicieron lo mismo antes, solo que ahora surgen muchas pruebas documentadas y contundentes de su voracidad?
El ambicioso programa Hambre Cero, del que tanto se enorgullece el Gobierno cartista de Santiago Peña, está resultando todo un fiasco, según lo ha confirmado la misma Contraloría General de la República (CGR) en un contundente informe que entregó al Congreso, tras visitar 300 centros educativos de todo el país entre noviembre de 2024 y marzo de este año: entre otras carencias, el almuerzo escolar no alcanza para todos los alumnos y está incompleto, quienes lo reciben deben usar los pupitres como mesadas y faltan cucharones para servirlo, así como heladeras para conservar los ingredientes, piletas para lavar los utensilios, basureros para los residuos, cocineros y personal de limpieza.
Definitivamente el 2025 arrancó como un año cargado de nuevas sorpresas, si bien en el 2024 nuestros glotones legisladores se llevaron el “premio mayor” acumulando bochornos y desvergonzadas actuaciones. Este año que se inicia ha sido Santiago Peña el protagonista de papelones diplomáticos, aparente mal uso del dinero público y una grave confirmación realizada por el dirigente colorado David Heyn, quien en una entrevista aseguró que aproximadamente 50 seccionaleros de Asunción y Central habían recibido la suma de G. 5.000.000 dentro de un termo como regalo de Navidad. “Fue un regalo de la Presidencia de la República, del Presidente y de la dirigencia colorada. El Presidente entregó dentro del hoppie” manifestó Heyn, al tiempo de expresar que antes de este suceso se realizaron otras “entregas”, totalizando G. 21.000.000 entre setiembre y diciembre del 2024.