7 de abril de 2026
La interacción “digital” en consonancia con lo económico ocupa una realidad, y, por ende, se han sumado diversos aspectos de la digitalización para los procesos contables y financieros. Pues bien, la auditoría “contable” también ha implicado un nuevo paradigma ante las diversas tecnologías que pueden llegar a contribuir para la seguridad de la información financiera.

El avance de la inclusión financiera a través del desarrollo de la conectividad está marcando un hito en la economía digital. Según datos del Global Findex 2025 del Banco Mundial, el acceso a una cuenta bancaria pasó del 51% en 2011 al 79% en el 2024.

Paraguay está entre los países difíciles para hacer negocios. Se ubica en el puesto 12 de 79 naciones, superado en complejidad por México, Colombia, Brasil, Bolivia y Argentina. Honduras aparece como la economía menos complicada en la región en el puesto 60, mientras Grecia se lleva la corona como la más compleja a nivel global.
El derecho comercial ha avanzado raudamente en el proceso de digitalización de las transacciones desde las instituciones estatales como tributarias y aduaneras hasta el sistema financiero con procesos automatizados que agilizan la operatividad y facilitan al usuario acceder más rápido a determinados servicios y registraciones y al prestador optimizar sus recursos disponibles y a desburocratizar sus procesos.

La agricultura inteligente está transformando el panorama rural de Paraguay, inyectando un dinamismo en un sector tradicionalmente dependiente de métodos convencionales. Con la adopción de tecnologías avanzadas, el campo paraguayo está dando un salto cualitativo hacia una mayor eficiencia, productividad y sostenibilidad.

Entre septiembre de 2023 y mayo de 2025, Paraguay experimentó un notable aumento en el uso de alias para realizar transferencias electrónicas, tanto en volumen de operaciones como en monto transferido. Esta herramienta, que permite vincular una cuenta bancaria a un identificador sencillo como un número de cédula o un número de celular y en el que una misma persona puede contar con varios alias por entidad, se ha consolidado como una opción cada vez más utilizada por los ciudadanos y empresas, en un contexto de acelerada digitalización de servicios financieros y mayor inclusión financiera.