8 de febrero de 2026

Durante siglos, comunidades indígenas de América han cultivado granos y semillas hoy reetiquetados como “superalimentos”. Chía, quinua, amaranto, cacao o arándanos encabezan listas de tendencias, pero su valor va más allá de una etiqueta de moda: pueden ser aliados útiles en un plan de control de peso, siempre que se integren con criterio.

Un nuevo estudio de la Universidad de Utah hecho con ratones revela que la dieta cetogénica, popular en la lucha contra la obesidad y diabetes tipo 2, podría causar más daño que beneficio a largo plazo, evidenciando serios riesgos metabólicos en ratones.

Una tendencia viral en TikTok está alarmando a expertos y familias: la llamada “dieta de las princesas”, que ya acumula millones de vistas bajo hashtags como #princessdiet, consiste en imitar los hábitos alimenticios de las princesas de Disney para verse “delgada y perfecta” como ellas. Blancanieves recomienda comer solo entre dos y ocho manzanas al día; Ariel, consumir únicamente agua; Cenicienta, limitarse a 600 calorías antes del mediodía; y Bella o Pocahontas sugieren tés o semillas como única fuente de alimentación. En total, quince princesas “dan consejos” que prometen perder hasta diez kilos en quince días.

Lejos de ser solo cazadores de carne, los neandertales tenían una dieta diversa que incluía plantas, frutos y proteínas variadas. Este descubrimiento redefine nuestra comprensión de la evolución humana y aporta perspectivas clave para la nutrición actual.

El climatarianismo propone una forma de alimentarse que busca reducir el impacto ambiental y combatir el cambio climático. Esta tendencia gana adeptos en todo el mundo por su enfoque consciente, práctico y alineado con la sostenibilidad del planeta.