11 de enero de 2026

La semana última, el MEF dio a conocer el déficit fiscal de 2025, que cerró en 2% del PIB, pero sin pagar millonarias deudas acumuladas con las contratistas del Estado, que solo en tres segmentos –obras, salud y alimentos– superan los US$ 1.000 millones. El Dr. Dionisio Borda, economista y exministro de Hacienda, desarrolla un análisis al respecto, que compartimos a continuación.

El ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos, arremetió directamente contra el manejo del MOPC, a cargo de su par Claudia Centurión, por la “pésima gestión” que causó el atraso en los pagos a constructoras, anunciando la liberación inmediata de fondos externos. El titular del MEF, que defendió la inversión usando recursos de Itaipú para compensar recortes, celebró el retorno a la regla fiscal, pero evitó la crítica sobre la deuda y el déficit estructural de la Caja Fiscal.

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) hasta el mes de octubre ya desembolsó G. 546.000 millones (US$ 77,6 millones) más que el año pasado para estar al día con los acreedores en el pago de los intereses de la deuda pública.

En dos años Santiago Peña incrementó la deuda estatal en 3.794 millones de dólares, la mitad que su antecesor durante todo su período, con la diferencia de que a Mario Abdo Benítez le tocó la pandemia, lo que le obligó a tomar préstamos extraordinarios para hacer frente a la emergencia, mientras que Peña se ha beneficiado con un ciclo de crecimiento económico que, en teoría, debería aliviar las finanzas públicas, no acogotarlas aún más. A esto hay que sumar que, según el sector privado, el Estado le debe a cada santo una vela. Contratistas y proveedores reclaman vencimientos atrasados por 1.300 millones de dólares.

El ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos, anunció un plan de pago escalonado para reducir las deudas con empresas proveedoras del Estado. El compromiso incluye al programa Hambre Cero, el sector farmacéutico y las constructoras, con desembolsos previstos hasta febrero del próximo año.