9 de abril de 2026

El inicio del esperado juicio oral por polución sonora contra el exgerente de una megaempresa criptominera en Villarrica fue nuevamente postergado, esta vez a raíz de un cambio de abogados defensores de último momento. El proceso es considerado inédito en Paraguay por su impacto ambiental y tecnológico, por lo que se espera que siente precedentes para regular la convivencia entre los pobladores de zonas residenciales e instalaciones del rubro.

La capacidad instalada de la Central Hidroeléctrica Itaipú es de 14.000 MW, distribuidos en 20 generadores de 700 MW cada uno. En este contexto, la ANDE tiene contrato con 41 suministros activos del denominado Grupo de Consumo Intensivo Especial (GCIE), que juntos suman una potencia reservada total de 943,8 MW, lo que representa cerca del 13,5% de la energía de la binacional (7000 MW) que corresponde al Paraguay.

La Administración Nacional de Electricidad (ANDE) confirmó que tiene bajo su custodia 2.549 procesadores de datos, incautados en operativos contra granjas ilegales. El objetivo es reactivar este parque tecnológico, junto con miles de equipos adicionales en manos de la Fiscalía, para transformar el excedente energético en activos digitales sin realizar inversiones de capital, explica.

En un giro inesperado con el que buscan transformar el perjuicio financiero de la criptominería ilegal en una oportunidad de negocios, la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) se encuentra en analizando su eventual incursión en la minería de Bitcoin.
El presidente de la Administración Nacional de Electricidad, Ing. Félix Sosa, confirmó versiones de que la empresa estatal busca involucrarse directamente en la criptominería de bitcoin con máquinas incautadas por consumo clandestino y con energía de Itaipú. La ANDE acaba de dejar a casi todo el país sin luz por causas que todavía no están aclaradas; no logra evitar los apagones en verano y en cada tormenta; sus líneas tienen enormes fugas; en 77 años de existencia monopólica apenas ha alcanzado un 20% de participación en el mercado doméstico de energía; recientemente quiso incursionar en subastas en el sistema abierto brasileño y no logró vender un solo megavatio. Y resulta que ahora quiere meterse en un negocio privado de alto riesgo que nada tiene que ver con los fines establecidos en su carta orgánica. El argumento de que es “vender electricidad de otra forma” no tiene sentido.

Dieciocho días después del último gran apagón que afectó al país, se atenúan las críticas a sus responsables y parece inclusive que la hipótesis del “hecho fortuito”, que no se repetirá, gana terreno. Empero, técnicos independientes del sector, advierten que la ANDE no menciona en su informe la influencia de la criptominería y el papel que le cupo al Eccande.