16 de abril de 2026

El Fondo Monetario Internacional (FMI) mejoró la proyección de crecimiento económico de Paraguay desde 3,7% que estimaron en octubre pasado, a 4,2%, en línea con la estimación oficial y por encima del promedio regional, según se extrae del informe de Perspectivas que el organismo presentó esta mañana en el marco de sus reuniones anuales en Washington.

De acuerdo con el informe “Perspectivas económicas mundiales” del Banco Mundial (BM), la economía de América Latina y el Caribe (ALC) enfrenta el año 2026 en un contexto global marcado por una desaceleración moderada del crecimiento, mayores tensiones comerciales y condiciones financieras que, aunque algo más favorables que en años recientes, aún reflejan un elevado grado de incertidumbre. Tras un desempeño relativamente estable en 2025, la región se encamina a una etapa en la que los desafíos estructurales vuelven a ocupar un lugar central en la agenda económica, al tiempo que surgen oportunidades asociadas a la reorganización del comercio internacional y a la consolidación de la estabilidad macroeconómica en varios países.

La satisfacción con la vida es un indicador que busca aproximarse a la percepción que tienen las personas sobre su bienestar general, más allá de las variables estrictamente económicas como el ingreso o el empleo. Este indicador se construye a partir de una pregunta directa a la población adulta, en la que se solicita a cada persona que evalúe su vida como un todo en una escala de 0 a 10, donde 0 representa la peor vida posible y 10 la mejor vida posible. La metodología utiliza la imagen de una escalera, en la que cada escalón refleja el nivel de satisfacción actual con la vida. Esta herramienta permite capturar una dimensión subjetiva del bienestar, que complementa los indicadores económicos tradicionales y ofrece una mirada más amplia sobre la calidad de vida de la población (Encuesta Mundial Gallup).

La calificadora Standard and Poor’s en su informe sobre Paraguay, donde argumentó la mejora de la nota, proyecta un ritmo de crecimiento económico del 4% para los próximos años, con fuerte impulso de las inversiones, con lo cual esperan que haya un mejoramiento en los ingresos de los ciudadanos, con un PIB percápita que llegue a unos US$ 9.000 para el 2027.
El presidente Santiago Peña destaca que la economía está creciendo por tercer año consecutivo por encima de su potencial, y en verdad que es un hecho destacable que hemos resaltado reiteradamente en nuestros editoriales. Lo que no se cuenta es el otro lado de la historia. El que sea “por encima de su potencial” indica justamente que el crecimiento no se debe a la gestión gubernamental, sino a un esfuerzo extra del sector privado para sobreponerse a los obstáculos que persisten en el ambiente económico. Y esta es una de las mayores críticas que se le deben hacer a esta administración: que no ha aprovechado el ciclo favorable para realizar las reformas estructurales que, precisamente, eleven el potencial de crecimiento y la fortaleza del país. La economía está creciendo y eso es bueno, pero los cuellos de botella siguen allí, los problemas se han agravado y el país no se ha preparado para cuando cambien las tendencias.

El Banco Central del Paraguay (BCP) sorprendió con un nuevo ajuste al alza en la proyección del crecimiento económico que finalmente cerrará en 6% este año y en 4,2% en el 2026. El fuerte impulso se dio principalmente en los servicios y las industrias, según detalló el titular de la banca matriz Carlos Carvallo, quien además adelantó que la inflación estará más cerca de la meta del 3,5%, por la baja de precios en importados, sin embargo, en el grupo de alimentos la variación sigue alta.