4 de abril de 2025
Varias comunidades chaqueñas permanecen aisladas debido a la crecida del río Pilcomayo y las intensas lluvias, lo que ha provocado la inundación de las carreteras. A pesar de los anuncios de ayuda por parte del Gobierno, a través de la Secretaría de Emergencia Nacional, la mayoría de las poblaciones aún no han recibido los alimentos prometidos.
La prolongada lluvia registrada este martes dejó aisladas varias casas de la ribera del arroyo Itakoty, límite natural entre Domingo Martínez de Irala y Los Cedrales. Las familias afectadas abandonaron sus hogares y se encuentran refugiados en las viviendas de vecinos.
CERRITO, Ñeembucú. Una mujer falleció en la mañana de este miércoles en la localidad de Cerrito a consecuencia de una descarga eléctrica. La misma intentó salvar a su gallina de la crecida del río Paraná, tomó una varilla de hierro de 6 mm el cual hizo contacto con el cable de la ANDE y recibió la descarga mortal.
Itá Corá, Ñeembucú. Sigue subiendo la cifra de damnificados en el décimo segundo departamento. La crecida del río Paraná afecta a 1.500 familias ribereñas, de las cuales varios sufren de hipertensión, diarrea y alergia. La situación se vuelve cada vez más dramática y la ayuda del Gobierno Nacional no llega.
La inundación de los barrios ribereños de esta capital departamental y de Presidente Franco mantiene fuera de sus hogares a unas 500 familiares, quienes están refugiadas en albergues y en casas alquiladas o de familiares desde hace más de una semana. El descenso del agua será posible una vez que se clausuren las compuertas de Itaipú.
Hace una semana quedaron inhabilitados siete puertos de la zona de Itapúa, mientras más de 150 familias ribereñas fueron desplazadas en San Cosme y Damián. En el distrito de Natalio se reportó un descenso de 30 cm del nivel del recurso hídrico y genera una leve esperanza de que se inicie una bajante.