7 de marzo de 2026

El caso de la exsenadora Kattya González, destituida del Congreso en 2024, será presentado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) durante una audiencia pública temática sobre violencia política contra las mujeres en América Latina, que se realizará en Guatemala. En paralelo, la exlegisladora anunció que analiza llevar su causa ante la Corte-IDH, ante la falta de resolución en la Justicia paraguaya.

La Corte Suprema de Justicia confirmó hoy a la jueza Rosarito Montanía de Bassani, actualmente a cargo del juzgado penal de Garantías Especializada en Crimen Organizado. Por otro lado, una discrepancia entre los ministros obligó a posponer el estudio de la nueva suspensión de la jueza de Paz de Villa Elisa, en un caso vinculado a la mafia de los pagarés.

El representante legal de un emprendimiento de construcción de un barrio cerrado en San Bernardino afirmó que las medidas impulsadas por la Municipalidad de Atyrá contra la explotación de un pozo en esa localidad para extraer agua se deben a “caprichos” y motivos políticos. La Corte Suprema de Justicia revocó una medida cautelar que fue otorgada al emprendimiento para explotar el pozo.

En un fallo calificado de histórico por pobladores de Atyrá, la Corte Suprema de Justicia dejó sin efecto la medida cautelar que permitía a la firma Petrohue S.A. explotar un pozo profundo para abastecer a un complejo inmobiliario en Ypacaraí. La resolución prioriza el interés comunitario y la protección del Acuífero Caacupé.
El flamante presidente de la Corte Suprema de Justicia Alberto Martínez Simón, uno de los seis ministros que participó en diciembre pasado de una reunión secreta con el presidente Santiago Peña dijo, luego de más de dos meses de ese evento, que el “error” fue no haber comunicado previamente a la opinión pública que tendrían ese encuentro.
El Partido Colorado lleva décadas gobernando Paraguay con puño de hierro y, paradójicamente, con puños cerrados entre sí. Casi 70 años ininterrumpidos –salvo el breve paréntesis de Lugo– y el resultado es el mismo: un país que avanza a paso de tortuga mientras sus líderes se enzarzan en peleas de egos, facciones y revanchismos que parecen no tener fin.