7 de febrero de 2026

El Ministro de Justicia dispuso la intervención por un mes de la Penitenciaría Regional de Pedro Juan Caballero, tras el hurto de cinco pistolas de la armería del establecimiento penal. El abogado Adán González fue separado de su cargo de director para dar lugar al interventor. Por su parte, el fiscal del caso imputó a los guardiacárceles implicados y solicitó que vayan a prisión.

El viceministro de Seguridad Interna, Óscar Pereira, expresó que rechazan rotundamente la información, ya que no posee ninguna validez técnica. Sostuvo que la Policía Nacional es una de las instituciones que se autodepura, ya que en lo que va de este gobierno se dieron de baja o desvincularon a 400 uniformados.
En Paraguay pesa mucho la historia. De hecho que es lo más lógico luego de haber peleado una guerra en solitario contra otros tres países vecinos y quedar en completa ruina, tanto política, como económica, cultural y social. Es que un alto porcentaje de la población civil pereció en un intento digno de resistencia.
Ya mucho se habló y mencionó que este 2026 será un año político, posiblemente se darán quiebres de grandes bloques, y abroquelamiento de otros que buscan hacerse o continuar en el poder. En medio de todo lo que vendrá, considero que es muy importante tener en cuenta algunos conceptos que causan daño a las instituciones y a la democracia, como lo es la acumulación del poder en manos de pocos.
Asegurados denuncian que el Instituto de Previsión Social (IPS) dejó de proveer desde hace tres meses un medicamento biológico vital para tratar la dermatitis atópica severa. La interrupción, según denuncian, es atribuida a trabas en una licitación. Reportan que esta falta provoca recaídas y pérdida de calidad de vida.
Entre las ideas que se escuchan sobre cómo proteger y cómo mejorar el rendimiento de los fondos del Instituto de Previsión Social, la de crear un “Banco del IPS” con “perfil social y productivo” es la más disparatada y peligrosa de todas. Si el IPS es un antro de corrupción, ineficiencia, privilegios indebidos, manejo político, despilfarro y descarado clientelismo así como está, asusta solo imaginar lo que ocurriría si tuviera un banco con la potestad de prestar a terceros el dinero de los aportantes a criterio de directores nombrados por el poder de turno.