6 de mayo de 2026

Bajo el mando de Emiliano Rolón, los fiscales Francisco Cabrera, Verónica Valdez y Jorge Arce ejecutaron una maniobra de ocultamiento deliberado para fabricar un relato falaz contra el Banco Atlas. Al descartar pericias contables clave y desconocer documentos oficiales de la SIB y la Seprelad que confirman la licitud de los fondos de Nicolás Leoz desde 2002, el Ministerio Público montó un “mamotreto” acusatorio basado en una farsa cronológica cuyo único fin es el castigo político contra el Grupo ABC.

Los fiscales Francisco Cabrera, Verónica Valdez y Jorge Arce, cuyo jefe es Emiliano Rolón Fernández, consumaron el sometimiento del Ministerio Público para la venganza personal de Alejandro Domínguez, titular de la Confederación Sudamericana de Fútbol, contra ABC Color. Con esta acusación sin sustento legal contra directivos del Banco Atlas, parte del conglomerado a cargo de este medio, la Fiscalía se convirtió en el brazo ejecutor del titular de la Conmebol y otros personeros de este gobierno. Este operativo de sicariato fiscal se activó apenas 24 horas después de que el Fiscal General del Estado adelantara la decisión ya tomada al hablar de una audiencia preliminar, tras salir de una reunión con el presidente Santiago Peña en Mburuvichá Róga.

El abogado Enrique Kronawetter afirmó hoy que, en declaraciones que hizo ayer después de reunirse con el presidente Santiago Peña, el fiscal general del Estado, Emiliano Rolón, anticipó tácitamente que la Fiscalía presentará acusación contra el Banco Atlas por una denuncia de lavado de dinero impulsada por la Conmebol. Esto ocurriría a pesar de que esta semana fue revelado un acuerdo firmado en 2020 que, según el letrado, debería significar la extinción de la causa contra el banco.

No fue la Fiscalía, no fue la Justicia; fue la propia Conmebol, presidida por Alejandro Domínguez, la que firmó en 2020 –un año después del fallecimiento de Nicolás Leoz– un acuerdo en el cual desconocía hechos punibles atribuibles al difunto dirigente. En los documentos firmados por Domínguez con la familia Leoz, aparece un compromiso de archivar las denuncias en Fiscalía. Pese a este pacto, que estuvo oculto por seis años, la Confederación impulsó meses después una “denuncia innominada” con el fin de incriminar injustamente a un solo banco de plaza.

Han salido a luz impactantes documentos ocultos firmados por Alejandro Domínguez, presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol, con los herederos de Nicolás Leoz. El 3 de abril y el 31 de agosto de 2020 se formalizaron cuatro acuerdos en los que la Conmebol, con la rúbrica de Domínguez y otros, desiste “en forma irrevocable” de cualquier acción civil, penal, administrativa o de cualquier naturaleza contra la sucesión de su extinto extitular, a cambio de un resarcimiento de al menos 51,2 millones de dólares en total. El contenido y los montos acaban de conocerse y echan por tierra la tremenda farsa que insiste en montar Domínguez para incitar a la persecución de inocentes.

Documentos confidenciales de 2018 revelan que Francisco Cabrera tuvo acceso a registros clave sobre los fondos de la Conmebol desde la Dirección de Análisis de Información Estratégica, pero los desechó tras asumir como agente fiscal. La nueva y demoledora evidencia expone cada vez más la orquestación judicial donde la Fiscalía abandonó su rol investigador para plegarse a la hoja de ruta de Claudio Lovera, abogado de Alejandro Domínguez, enfocada en atacar al Banco Atlas; entidad que -según esos mismos informes- fue la primera en reportar sospechas ante la Seprelad.