30 de marzo de 2026

SAO PAULO. La Policía Federal de Brasil desarticuló un esquema de corrupción en un banco público. Con la trama corrupta desviaron unos US$ 500 millones. El grupo operaba entre São Paulo, Río de Janeiro y Bahía, y se sospecha de vínculos con la mafia del Comando Vermelho.

Agentes antidrogas de la ciudad de Capitán Bado realizaron un allanamiento en dicho distrito de Amambay en la noche del lunes y capturaron a dos brasileños considerados de alta peligrosidad. Según los datos, formarían parte de un grupo criminal de Brasil. Ambos cuentan con frondosos antecedentes penales y eran requeridos por la Justicia de su país de origen.

El lunes pasado, la ciudad de Lambaré fue escenario de un operativo antidrogas denominado “Conexión CV”, y según el ministro de la Senad, Jalil Rachid, se desmanteló un esquema que desde Paraguay abastecía de armas y drogas al grupo terrorista Comando Vermelho. El funcionario señaló que la estructura criminal operaba bajo la fachada de una empresa importadora de vehículos pero que, sin embargo, adaptaba los rodados para el transporte de drogas y municiones hasta su destino final, las favelas de Río de Janeiro. El ministro Rachid lamentó la falta de colaboración del Ministerio Público, en especial de la fiscalía adjunta para el narcotráfico a cargo de Matilde Moreno, la misma que había amenazado a las hijas del secuestrado Félix Urbieta con suspender la búsqueda de este si es que ellas hablaban con los periodistas. “¡Son una vergüenza! ¡Por eso están donde están! ¡Tienen el freno de mano levantado!”, expresó el jefe antidrogas.

El ministro de la Senad, Jalil Rachid, confirmó que la Fiscalía evitó que se haga un importante allanamiento derivado del operativo que permitió que se desmantele una estructura criminal del Comando Vermelho ayer. Señaló que la fiscala Matilde Moreno alegó que no había informaciones suficientes y tuvieron que levantar la vigilancia.

El ministro de la Senad, Jalil Rachid, confirmó que la red criminal desarticulada en Cuatro Mojones de Lambaré mantenía vínculos directos con el Comando Vermelho (CV). Además, precisó que utilizaba rutas estratégicas en Alto Paraná y la frontera seca para traficar drogas y armas hacia Brasil.