11 de enero de 2026

Hasta noviembre, las industrias oleaginosas en Paraguay alcanzaron un récord con la mayor molienda de la década y aportó un 33% del valor exportado del complejo soja, evidenciando el agregado de valor, según la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro).



El nuevo régimen argentino de retenciones cero al campo generó sorpresa e incertidumbre en Paraguay. Por un lado, se estima la posible menor demanda de soja paraguaya por parte de la industria vecina, aunque también, con este escenario, habría oportunidades para fortalecer el procesamiento local.

La industrialización de la soja tuvo en agosto su mejor desempeño, con 343.281 toneladas procesadas por las empresas asociadas a la Cappro, las que alcanzaron el volumen más alto en lo que va del año y el mejor resultado para este mes, desde el 2018.


La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) advierte que la industria aceitera nacional atraviesa una situación crítica a causa del deterioro de sus condiciones de competitividad. Preocupa al sector agroindustrial que, a pesar de que la producción de soja haya aumentado en torno al 8%, cerca de niveles récord, la molienda cierre el año con una caída superior al 10%, que implicará un nivel de ociosidad próximo al 40% de su capacidad instalada.

La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) emitió un comunicado en el que destaca que de todas las industrias que operan en Paraguay, solo las asociadas a la Cappro no tienen derecho a la devolución del IVA al exportar productos industrializados, hecho que les resta competitividad del sector, el que para colmo hoy prácticamente está paralizado.