25 de enero de 2026

La edición XXXV del Festival del Ykua Bolaños se desarrolló entre este sábado madrugada del domingo en la ciudad de Caazapá con una multitudinaria concurrencia, estimada en alrededor de 14.000 personas, que colmaron el polideportivo Prof. Ignacio Falcón Real.

El pasado 5 de diciembre, medios de prensa, productores, técnicos y aliados del rubro participaron de la salida de campo en la Estancia Santa Florencia, ubicada en Caazapá, considerada históricamente la cuna del búfalo en Paraguay. Allí, Richard Moss Ferreira, propietario y criador, presentó los avances de un modelo productivo que combina ganadería regenerativa, eficiencia operativa y visión de largo plazo, centrado en un protagonista: el búfalo.

El brasileño Jarbas Vaccari, quien pasó a ser uno de los personajes más repudiados del Paraguay luego de que se viralizara un video en el que supuestamente se lo ve cuando tortura salvajemente a la mujer de su primo en Abaí, pese a que permaneció prófugo consiguió eludir la cárcel y que una jueza le concediera arresto domiciliario simplemente a cambio de G. 200 millones.

El lanzamiento del Festival del Ykua Bolaños 2026 se realizó oficialmente. En su edición número XXXV, se desarrollará el sábado 24 de enero, en el polideportivo Prof. Ignacio Falcón Real de la ciudad de Caazapá. El evento, declarado de interés cultural, nacional e internacional por la Cámara de Diputados en 2011, es considerado uno de los festivales más importantes del país.

El director de Áreas Silvestres Protegidas, Rafael Sosa, dijo que desde hace tiempo vienen trabajando con la Senad y la Policía Antinarcóticos contra los cultivos de drogas en Reservas Nacionales. Comentó que realizan monitoreos a través de imágenes satelitales y ante cualquier cambio se realiza la inspección del lugar. Señaló que llevan aproximadamente 5 mil hectáreas destruidas y que, hoy en día, la ciudad de Caazapá es donde frecuentemente se encuentran cultivos.
Una mujer vivió momentos de terror cuando fue agredida por un familiar político ante la atenta mirada de su pareja, que no intervino ante las patadas y golpes que recibía estando arrodillada en el piso. Todo ocurrió en Abaí, departamento de Caazapá.