19 de abril de 2026
La basura acumulada en la capital, debido a la deshonestidad, la negligencia y la ineptitud municipales, atenta contra la estética y arriesga la salud pública. A tanto llega que el intendente Luis Bello (ANR, cartista) quiso que sus nueve mil subordinados realicen tareas de aseo urbano, lo que supuso la implícita admisión de que abunda el personal superfluo y de que Asunción peca de mugrienta. El sucesor de Óscar “Nenecho” Rodríguez se ufanó de que se recogieron 58.060 kilos de basura, pero la ciudad no quedó impoluta. Luis Bello y su antecesor dejaron que los desechos se expandan, como si la Municipalidad no tuviera la función legal de regular y prestar servicios de aseo, de recolección, disposición y tratamiento de residuos.

La crisis en el servicio de recolección de basuras en Asunción provocó la caída del segundo director de Servicios Urbanos, en apenas 7 meses de gestión del intendente, Luis Bello (ANR-HC). El cambio se da en medio de un polémico llamado para la compra de camiones recolectores, sin la autorización de la Junta Municipal. Sobre el ahora exdirector también pesaban denuncias de participación en actos proselitistas del candidato oficialista a la intendencia, Camilo Pérez (ANR-HC).

Mientras Asunción enfrenta una de las peores crisis por falta de recolección de basuras, el intendente, Luis Bello (ANR-HC), su director general de Servicios Urbanos, Armando Becvort, y los principales colaboradores de este, asistieron en horario laboral a un acto de campaña de Camilo Pérez (ANR-HC), candidato a intendente oficialista. Los funcionarios alegan que se dieron vacaciones para asistir al acto. Este lunes, la capital amaneció más sucia que nunca.

Mientras la industria del software presume de ser “inmaterial”, el hardware que lo hace posible arrastra una huella ambiental pesada: minería intensiva, fábricas que consumen enormes cantidades de agua y energía, y montañas crecientes de basura electrónica. De ese choque entre la demanda de potencia de cálculo y los límites del planeta nace el llamado “silicio verde”, un movimiento que quiere rediseñar los chips desde su química hasta su consumo energético.

La ciudad veraniega muestra un rostro caótico y descuidado. En avenidas principales como Guillermo Naumann, frente a cada vivienda de Luis F. Vache, y en la calle Santiago Otto Schaerer, la basura se acumula sin control. A apenas 100 metros de la Municipalidad, un tractor sigue amontonando bolsas, mientras que los vecinos, cansados del olor nauseabundo, tuvieron que retirar ellos mismos algunas bolsas de sus entradas.