1 de febrero de 2026

El obispo de la diócesis, monseñor Ricardo Valenzuela, expresó su preocupación por la creciente normalización de la violencia y la indiferencia en la sociedad actual. Advirtió que estas prácticas se repiten a diario y terminan siendo aceptadas como algo habitual, tanto a nivel mundial como en la realidad local. Las declaraciones fueron realizadas durante la misa central.

Monseñor Ricardo Valenzuela, obispo de Caacupé, expresó su preocupación por el aumento de feminicidios, homicidios y filicidios en el país, señalando que la violencia y el rencor están vinculados a una profunda crisis de esperanza, especialmente entre los jóvenes, a quienes describió como uno de los sectores más vulnerables de la sociedad actual.

El padre Luis Ignacio Roy Alonzo realizó una memoria agradecida por los 100 años de presencia de la congregación en Paraguay y llamó a caminar con el pueblo desde la justicia y la integridad, reconociendo también errores del pasado y pidiendo perdón por los daños causados, especialmente a los más vulnerables. La homilía fue pronunciada durante la misa celebrada en el Santuario de Nuestra Señora de Caacupé.

La Secretaría Nacional de Cultura (SNC) declaró como Patrimonio Cultural Inmaterial del Paraguay a la Festividad de la Virgen de los Milagros de Caacupé, destacando su profundo valor histórico, religioso y comunitario. La resolución, firmada el 1 de diciembre, se difundió oficialmente este lunes, coincidiendo con la tradicional celebración.

Durante la homilía de la misa central por la festividad de la Virgen de Caacupé, el obispo Ricardo Valenzuela dedicó un fuerte mensaje a las autoridades nacionales, insistiendo en que la búsqueda del bien común debe guiar todas sus decisiones. Uno de los ejes centrales de su mensaje fue la corrupción, uno de los principales males que afectan a Paraguay. “Una persona corrupta destruye a la sociedad”, enfatizó. También hizo énfasis en el derecho a una vivienda digna, a leyes justas y a la misericordia.

Más que nunca a los peregrinos se los ven cargando una imagen de la Virgencita de Caacupé. Y aunque ya no son las mismas de hace décadas atrás, existe una variada oferta con los más variados precios. Una de las antiguas “vestidoras” de las imágenes nos cuenta su experiencia.