20 de abril de 2026

La inversión en obras de infraestructura amplía la cobertura y eleva la calidad de los servicios públicos como salud, educación y esparcimiento, reduce costos vinculados a la movilidad y la logística, y facilita el acceso a mercados de bienes, servicios, trabajo y financiamiento. De acuerdo con estimaciones del Banco Mundial (BM), un aumento del 1% en el nivel de infraestructura de un país puede incrementar el crecimiento del Producto Interno Bruto entre 1% y 2%. Este vínculo refuerza el rol de la inversión en infraestructura como un instrumento clave para sostener la expansión económica y mejorar las condiciones de desarrollo.

La evolución de la pobreza en América Latina y el Caribe (ALC) durante los últimos años refleja la interacción de distintos factores económicos y sociales. El informe más reciente del Banco Mundial (BM) revela los determinantes que explican los cambios en la pobreza regional entre 2016 y 2024, un período marcado por la desaceleración económica previa a la pandemia, el fuerte impacto social de la crisis sanitaria y la posterior recuperación de las economías. En este contexto, el comportamiento del mercado laboral y el rol de las transferencias públicas aparecen como los principales elementos detrás de la reducción observada en los niveles de pobreza.

La participación económica de las mujeres continúa siendo uno de los motores más relevantes del crecimiento económico global. El informe del Banco Mundial titulado Mujeres, Empresa y Derecho 2026 examina cómo las leyes, las políticas y los sistemas institucionales influyen en las oportunidades económicas de las mujeres en 190 economías, y revela que las brechas de género persisten tanto en el marco legal como en su implementación.

El capital humano se ha convertido en uno de los principales determinantes del crecimiento económico de largo plazo. Más allá de la inversión en infraestructura o del acceso a financiamiento, la capacidad de una economía para generar ingresos sostenidos depende de cuán saludable, educada y productiva sea su población. En este contexto, el Índice de Capital Humano Ampliado o Plus (HCI+) dado a conocer por el Banco Mundial (BM) ofrece una herramienta clave para evaluar la eficacia con la que los países construyen ese activo fundamental.

Para el Banco Mundial (BM), el capital humano son los conocimientos, las capacidades y la salud que las personas acumulan a lo largo de su vida y que les permiten desplegar su potencial como miembros productivos de la sociedad. Invertir en las personas a través de la nutrición, la atención médica, la educación de calidad, el empleo y las capacidades ayuda a desarrollar el capital humano, lo que resulta clave para poner fin a la pobreza extrema y crear sociedades más inclusivas.