20 de febrero de 2026

Investigadores han hallado en la cueva de Scarisoara, Rumanía, una cepa bacteriana de 5.000 años, resistente a diez antibióticos. Su análisis sugiere oportunidades para nuevos tratamientos, aunque su liberación podría agravar la resistencia bacteriana global.

El riesgo de contagio de la gripe de una persona a otra en espacios cerrados a través de los aerosoles (gotitas minúsculas) que expulsamos al toser o estornudar es más elevado cuando éstos entran en contacto con bacterias presentes en nuestras vías respiratorias, según un estudio publicado este miércoles.

Los microplásticos no solo contaminan las aguas, sino que atraen bacterias, entre ellas algunas que causan enfermedades, pero pueden ser capturados de una sola vez por enjambres de robots diminutos con capacidad para autoorganizarse y que han sido probados en laboratorio.

Un consorcio multinacional liderado por científicos de la Universidad de Uppsala (Suecia) ha descubierto -y probado con éxito en ratones- una nueva clase de antibióticos con capacidad para curar infecciones causadas por bacterias multirresistentes.

Un equipo de investigadores británicos y noruegos ha desmontado con un minucioso estudio genético la asunción de que el abuso de antibióticos es el único responsable de la resistencia a los mismos en determinadas infecciones, descubriendo que la composición genética de las llamadas ‘superbacterias’ de cada entorno es también clave.

Se dice que al menos 72 colonias de bacterias y virus se acumulan en la piel y la ropa a lo largo del día, lo cual parece mucho y peligroso y es lo que hace que algunas familias impongan una norma: ¡No acostarse nunca con ropa de calle!