29 de agosto de 2025
La inauguración de los Juegos Panamericanos Junior fue, sin dudas, uno de los eventos deportivos más esperados en Paraguay. Con más de 4.000 atletas y el Defensores del Chaco repleto, un ambiente espléndido con un público mayoritariamente joven, algarabía general, un espectáculo de alto nivel y un despliegue tecnológico impresionante gracias al trabajo de miles de compatriotas. En su discurso inaugural, el titular de la Secretaría Nacional de Deportes, César “Tigre” Ramírez, mencionó al presidente Santiago Peña y otras autoridades nacionales, pero en vez de aplausos, desde las gradas llovieron estruendosos abucheos y silbidos. Esta demostración del repudio, del hartazgo y el descontento ciudadano fue la vuelta a la realidad, que necesitaba el Presidente para entender que no puede desprenderse, como cabeza de una nación, de las calamitosas actuaciones de sus correligionarios al mando del Congreso Nacional, Binacionales y principales instituciones de la República.
Ya no escapa al asombro diario las vicisitudes provenientes de las inconductas, ilícitas, en su mayoría, provenientes de quienes fungen como administradores de la cosa pública, de esa que pertenece a todos quienes contribuimos con nuestro esfuerzo a su existencia. La crisis de confianza por parte de la ciudadanía en los poderes públicos, fruto de actuaciones desviadas de la norma, e incluso constitutivos de figuras delictivas va in crescendo. Es que la impunidad está instalada en favor de la clase política merced a la grosera y hasta si se quiere abyecta posición del Ministerio Público y parte del Poder Judicial.
Así como en el 2023, de nuevo, un conflicto político en la Junta Departamental de esta Gobernación, fue derivado a instancia judicial y se reinician las rencillas políticas. El inconveniente surgió cuando cuatro concejales eligieron a las nuevas autoridades de este órgano legislativo, mientras otros 3 ediles alegan que el quórum legal para realizar dicha sesión debió ser de 5 miembros.
Desde hace más de dos años el templo Dulce Nombre de Jesús, más conocido como “Ñandejára Guasu”, está olvidado por las autoridades. La estructura edilicia de la iglesia presenta un estado deplorable que nadie podría creer. Pilares y vigas hundidos, techos rotos y maderamen con termitas. ¿Qué más necesitan para intervenir?
Referentes de instituciones públicas del departamento de Alto Paraguay se reunieron para debatir posibles soluciones de problemas sociales, como la precariedad del sistema de salud pública la falta de caminos de todo tiempo, carencia de agua potable en las comunidades, la alarmante inseguridad y la falta de fuentes de trabajo. El encuentro se realizó por iniciativa del obispo del Vicariato Apostólico del Chaco, Mons. Gabriel Escobar.