3 de marzo de 2026
El hecho suscitado tras un episodio como menos bochornoso en la Junta Municipal de Cambyretá durante esta semana, es consecuencia de una dinámica de la política actual que busca institucionalizar el atropello, con el fin de garantizar los intereses de su sector. Lo preocupante es que esta tendencia está marcada por una banalización total de las mismas, sin un sentido mínimo de pudor y con bases tan endebles que generan una gran desconfianza en la ciudadanía.