21 de abril de 2026

SAN ESTANISLAO. Un grupo de docentes sindicalizados realizó una manifestación frente a la Unidad Sanitaria del IPS de Santaní para reclamar la falta de medicamentos y exigir mejor atención a los asegurados. También pidieron la salida del actual presidente de la previsional, Dr. Jorge Brítez, el cese de la injerencia política en el nombramiento de los funcionarios de la institución.

Asegurados del IPS denuncian un calvario diario: largas filas desde la madrugada y falta de turnos debido a la falta de médicos, principalmente por vacaciones. Mientras los aportantes critican la falta de previsión, las autoridades del Hospital Central alegan un déficit estructural de especialistas a nivel nacional y aseguran que, pese al receso veraniego, las atenciones de urgencia están plenamente garantizadas.

A partir de febrero, el Hospital Ingavi implementará la reasignación de citas no confirmadas en Traumatología y Cirugía. La medida anunciada este fin de semana busca optimizar la gestión de turnos y reducir el ausentismo, exigiendo la confirmación con 48 horas de antelación. Los asegurados deberán actualizar sus datos y utilizar la app Mi IPS, el Call Center o ventanillas para evitar perder su atención, explicaron desde el IPS.

La falta de respuesta oportuna del IPS terminó en tragedia tras la muerte de un asegurado que aguardaba un cateterismo de urgencia. Pese a que la familia costeó insumos por G. 11 millones, la inoperatividad de los equipos impidió la intervención a tiempo. El IPS admitió deficiencias operativas, mientras la Superintendencia de Salud inició una auditoría ante un nuevo caso de presunta negligencia institucional.
El 2025 cerró como un año negro para el IPS, marcado por un desabastecimiento crónico de insumos y medicamentos, deficiencias en equipos biomédicos y deplorable infraestructura en los servicios del seguro social. Entre denuncias de insalubridad y crisis financiera, la previsional profundizó su histórica deuda con la salud.

La composición del portafolio de activos financieros del Instituto de Previsión Social (IPS) permite realizar una lectura económica que va más allá de la simple descripción de rendimientos y plazos. Si bien la estructura muestra coherencia interna y un perfil conservador, también deja en evidencia concentraciones, trade-offs y desafíos que merecen un análisis crítico, especialmente considerando la naturaleza previsional y de largo plazo de los recursos administrados.