1 de marzo de 2026

El 2020 será inolvidable. El coronavirus paralizó el globo terráqueo y confinó a miles de millones de habitantes. Así como la salud y la economía, el deporte también sufrió la pandemia. Nada fue igual y lo que llamábamos “normalidad” seguirá postergada. La temporada, a consecuencia de la enfermedad, quedó marcada por las suspensiones. Cientos de eventos, muchos tradicionales y otros no, tuvieron que ser postergados. Algunos se reanudaron en modo covid, otros siguen pendientes de la situación epidemiológica, mientras en algunos casos, como en los Juegos Olímpicos, la competencia no puede padecer una nueva cancelación.

La pandemia de covid-19 no logró opacar a otros virus más antiguos y hasta el momento sin cura ni vacuna en nuestro país: la corrupción e impunidad. Antes de que termine el año, se dio el mayor blanqueo: una pena ínfima a los acusados del caso Audios Filtrados, liderados por Óscar González Daher. Lo que nos enseñó también este año es que la miserabilidad de los corruptos no perdona ni siquiera la peor situación sanitaria y económica en mucho tiempo, ya que no solo intentaron robar dinero destinado a insumos, sino arriesgaron la vida de muchos con compras defectuosas. Así lo demuestran casos como el de los “Tapabocas de oro”, del “Agua Tónica de Petropar” o de los “Insumos Chinos” del Ministerio de Salud.

El grupo criminal Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) perpetró seis ataques durante el año 2020 y lleva 11 atentados en la era presidencial de Mario Abdo Benítez. El secuestro del exvicepresidente de la República, Óscar Denis, fue su golpe más importante. Sin embargo, la banda terrorista sufrió ocho bajas en el mismo periodo y sufrió la captura de quien se confirmó, era la encargada de reclutar niños, que terminan siendo víctimas de esta lucha sin sentido.

A la intensa sequía y bajante del río Paraguay, se sumaron los focos de calor, que en su mayoría fueron incendios forestales de importantes proporciones y que en algunos casos, se constituyeron en tragedias ambientales. Esto agravó la contaminación del aire y acentuó además la alta temperatura sobre el territorio nacional, una combinación que para muchos fue percibida como un verdadero año infernal.


A un retroceso de casi una década en términos económicos nos llevó la pandemia del COVID-19 a nivel local. Mundialmente se habla de la peor crisis en los últimos 100 años. Este 2020 se esperaba un repunte de la economía paraguaya, pero en lugar de eso cerrará con retracción, deudas y con más de 700.000 personas con dificultad de empleo. Aún así, en medio de la crisis, sobresalen historias de superación y reinvención de miles de ciudadanos que lucharon como pudieron para hacer frente a este difícil año.