1 de enero de 2026

MADRID. La afiliación de trabajadores originarios de países latinoamericanos creció un 9 % en el último año en España, lo que supone unos 92.300 ocupados más procedentes de la región, que representa prácticamente la mitad de todo el empleo foráneo creado en el periodo, con colombianos y venezolanos a la cabeza.



En un contexto marcado por la volatilidad de los productos primarios y la reconfiguración de las cadenas de suministro como el nearshoring; el mundo mira con cautela la desaceleración de China y los políticas de la Casa Blanca. Por su parte, los cinco mayores exportadores de la región: México, Brasil, Chile, Argentina y Perú, mueven sus fichas para sostener el comercio internacional.

En un continente donde más del 80% de la población vive en zonas urbanas, el impacto del calor extremo no solo se mide en grados, sino en pérdidas económicas, desigualdad y presión sobre los servicios públicos. El aumento de las temperaturas urbanas en América Latina y el Caribe se está consolidando como uno de los desafíos económicos y sociales más apremiantes de la región.

El fortalecimiento de la financiación sanitaria es uno de los pilares del Objetivo de Desarrollo Sostenible 3, especialmente en su meta ODS 3.c, que busca ampliar los recursos para sistemas de salud más sólidos. De acuerdo con datos del Banco Mundial (BM), el gasto sanitario público como proporción del producto interno bruto (PIB) es una medida clave para evaluar la capacidad de un país de avanzar hacia la cobertura sanitaria universal (CSU), entendida como el acceso a servicios de calidad sin enfrentar dificultades económicas. Al observar el comportamiento de esta variable entre 2000 y los últimos datos disponibles, Paraguay muestra avances, aunque todavía se mantiene rezagado frente al promedio regional de América Latina y el Caribe (ALC).

La inflación de los precios internos de los alimentos continúa en niveles moderadamente altos a escala global, con una tendencia que afecta con mayor intensidad a los países de ingreso bajo y mediano. De acuerdo con los datos más recientes dados a conocer por el Banco Mundial (BM), más de la mitad de estas economías registran variaciones superiores al 5%. En los países de ingreso bajo, el 55,6% supera ese umbral, mientras que en los de ingreso mediano bajo la proporción asciende a 51,1% y en los de ingreso mediano alto llega al 55%. En los países de ingreso alto, en cambio, solo el 20% muestra incrementos similares, sin cambios respecto a la actualización previa.

De acuerdo con el informe “Actualización regional sobre pobreza y desigualdad: América Latina y el Caribe”, elaborado por el Banco Mundial, América Latina y el Caribe (ALC), se registran avances significativos en la reducción de la pobreza, que se ubicará en 25,2% en 2025, su nivel más bajo en lo que va del siglo. La expansión del empleo y el aumento de los ingresos laborales explican gran parte de esta mejora, acompañada por una ampliación de la clase media, que alcanzará un 42,8% de la población regional.