7 de febrero de 2026
Entre las numerosas necesidades sociales por las que a diario atraviesan los pobladores del Alto Paraguay, sin duda, la más importante es el tema vial, atendiendo que por la falta de caminos de todo tiempo, de manera permanente, las familias de la zona viven aisladas por largos meses.

Maquinarias de la empresa Mawes trabajan desde ayer en la reparación de caminos en el Alto Paraguay, cinco meses después de ser adjudicada por el MOPC. La empresa de Miguel Ángel Chávez Hausman, otra de las adjudicadas, sigue ausente en la zona. Desde la Gobernación del Alto Paraguay anuncian que trabajarán en los tramos que no sean reparados por estas empresas, atendiendo que el contrato de G. 16.500 millones contempla solo tramos críticos de 300 kilómetros.

A pesar de la promesa de la ministra de Obras Públicas, Claudia Centurión, de iniciar el 5 de enero la reparación de los caminos en Alto Paraguay, no comenzaron los trabajos. Una de las empresas adjudicadas por el MOPC está concentrando sus maquinarias en la zona, dando a entender que en pocos días comenzarían las tareas, en tanto, la otra empresa brilla por su ausencia.
El país de maravillas que todos los días nos pintan nuestras autoridades está lejos de ser realidad en sectores claves, como la salud y la educación, por ejemplo. Y no se trata de dar satisfacción o solución de nuevas necesidades o problemas, sino de antiguas situaciones, que son difíciles de entender que sigan existiendo en esta época, como ciertos episodios ocurridos tan solo en los últimos días. Este desastre del sistema sanitario refleja tanto la ineficiencia como la insensibilidad de las autoridades, Quienes se ven forzados a recurrir a ella, por razones económicas, se exponen a experimentar la falta de medicamentos, de insumos, de equipos o de personal idóneo, sin que las reiteradas denuncias, tanto de las víctimas y de sus familiares como del Círculo Paraguayo de Médicos, conmuevan a los responsables del patético estado de cosas. La inoperancia de la sanidad estatal implica no solo un desprecio al derecho a la vida o a la integridad física, sino también a la dignidad de las personas.

Luego de la odisea que vivió una mujer que dio a luz en la carrocería de una camioneta, debido a la falta de ambulancia en el puesto de salud de Toro Pampa, llegaron ayer dos móviles a Fuerte Olimpo, Alto Paraguay. Son vehículos que fueron “entregados” el 30 de diciembre, pero llegaron recién tras el episodio con el alumbramiento en condiciones inadecuadas. Ahora se debe esperar hasta marzo para la contratación de choferes.

El gobernador del Alto Paraguay, Arturo Méndez, colorado cartista, había anunciado que en fecha 5 de enero se estaría dando inicio a los trabajos de reparación de los caminos en la zona. Al menos fue la promesa recibida de parte de la propia ministra de Obras Públicas, Claudia Centurión. Sin embargo, y según reporte de los conductores, hasta estas horas de la mañana no se observa ninguna maquinaria que esté trabajando en estos tramos ruteros.