27 de enero de 2026
Nos encontramos a menos de cinco años para que se cumpla el plazo establecido por la comunidad internacional para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030. Es una cuenta regresiva que no admite pausas. Si hoy miramos por el espejo retrovisor, vemos una macroeconomía de veloz crecimiento que deja tras de sí una estela de exclusión social y depredación ambiental. Paraguay se encuentra en una encrucijada: hemos firmado los compromisos, alineado nuestro Plan Nacional de Desarrollo y creado comisiones de alto nivel, pero la realidad en la calle nos dice que el vehículo del desarrollo avanza con el freno de mano puesto.
En el debate sobre el acuerdo que está negociando REDIEX con la Unión Europea (UE) se está pretendiendo, creo que de mala fe, que rechazar las condiciones que la UE pone para poder venderles nuestros productos es igual a rechazar las condiciones norteamericanas o rusas o israelíes para vender nuestra carne a esos mercados.

Tuvimos, el pasado jueves en la 730 AM ABC Cardinal, un debate con el senador Eduardo Nakayama, en el que declaró que le aburría hablar de mis preocupaciones sobre el impacto del globalismo en Paraguay y me calificó de fanático por insistir en plantear esas preocupaciones de manera insistente.

ATAR CABOS – La expresión atar cabos se refiere a asociar, unir, juntar ideas o cuestiones en apariencia desconectadas entre sí... pero no. Es lo que voy a hacer. Para empezar, le digo adiós a Marito, quien hizo un buen gobierno, pese a la pandemia muy difícil de manejar, más todavía con la precariedad que existía en el ámbito de la salud, sin hospitales, sin camas, sin personal de blanco idóneo en covid-19, sin UTI, sin vacunas, con gente corrupta en su entorno.