El reciente memorándum de entendimiento firmado entre Paraguay y Estados Unidos, que prevé que ciudadanos extranjeros solicitantes de asilo en el país del norte permanezcan en territorio paraguayo hasta la resolución de sus casos, ha abierto un intenso debate político y social. Sectores de la disidencia colorada y de la oposición cuestionaron la medida, al considerar que podría convertir al país en un “depósito de migrantes” y generar riesgos en materia de seguridad y soberanía.
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Paraguay podrá aceptar o rechazar cada caso
Ante las críticas, el canciller nacional, Rubén Ramírez Lezcano, defendió el acuerdo y aseguró que se trata de un instrumento que se enmarca dentro de la legislación vigente, sin que Paraguay pierda capacidad de decisión. “Paraguay podrá aceptar o rechazar cada propuesta que presente Estados Unidos. No se trata de un ingreso masivo ni de una sala de espera para migrantes”, afirmó.
Ramírez explicó que el memorándum integra una agenda más amplia con Estados Unidos, que incluye seguridad, comercio, inversiones, telecomunicaciones y ciberseguridad. “No ocultamos nada. La firma se transmitió en vivo y posteriormente explicamos sus alcances a los medios y en conferencia de prensa en Palacio de Gobierno”, subrayó.
El canciller recordó que los procesos de asilo y refugio en Paraguay son administrados desde 2002 por la Comisión Nacional de Apátridas y Refugiados (CONARE), conformada por la Cancillería, el Congreso, el Ministerio del Interior, la Dirección Nacional de Migraciones, ACNUR y organizaciones de la sociedad civil.
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En ese sentido, detalló que la CONARE mantiene criterios estrictos para admitir solicitudes: no se aceptan personas con antecedentes penales, judiciales o con problemas legales en otros países. Además, el ingreso será de carácter temporal y no generará costos para el Estado.
“Paraguay ya es anfitrión de unas cinco mil personas refugiadas, pero también hemos rechazado muchos más casos bajo los criterios establecidos. Lo que hace este memorándum es encuadrar y ordenar la agenda con Estados Unidos, sin alterar el marco legal vigente”, enfatizó Ramírez.