25 de marzo de 2026
Podemos citar una infinidad de situaciones difíciles que afectan a gran parte de la población paraguaya en general y la de Amambay en particular en diversos aspectos. En esta oportunidad, la referencia es para dos territorios específicos en los que el día a día de los pobladores reflejan una realidad común que conduce a una conclusión y es la absoluta ausencia del Estado, privándoles de algo tan básico como un camino para desplazarse.
El ministro de la Secretaría de Emergencia Nacional, Arsenio Zárate, había manifestado recientemente que la función principal de la institución a su cargo es asistir a las personas en casos de emergencias, como inundaciones, sequía, temporales y hasta los temibles incendios, pero no asistencias permanentes para combatir la pobreza extrema.
Un audio filtrado de un funcionario de la Entidad Binacional Yacyretá en Encarnación desnudó el mecanismo con el que muchos “hurreros” acceden a cargos públicos en instituciones del Estado. Esta realidad es casi un secreto a voces, pero sigue indignando cada vez que sale a luz la corrupción en la que estamos inmersos a nivel país.
La reciente declaración del ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos, de que a partir de ahora entraríamos en una “economía de guerra” para el sector público, debido a una crisis de deudas de varias instituciones, especialmente del sector salud, presupone que hasta este momento estábamos en una situación de paz.
Los hermanos Lázaro, Marta y María eran amigos de Jesús. Vivían en Betania, pueblo cerca de Jerusalén, y él los visitaba de vez en cuando. Una vez le dijeron: “Señor, tu amigo está enfermo”. Él les aclaró que no se preocuparan, porque iría a despertar a Lázaro, que solamente dormía.