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Integrantes de organizaciones como la Unión de Gremios de la Producción (UGP), la Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod), la Cámara Paraguaya de Exportadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) y la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) son quienes integran la delegación que se encuentra en Bruselas (Bélgica) y se involucraron en el diseño de la plataforma o sistema de identificación y trazabilidad de la soja, que se realizó en los últimos 11 meses para ofrecer una herramienta de “certidumbre y confiabilidad” entre productores e importadores.
El presidente de la UGP, Héctor Cristaldo, señaló en conversación con ABC que hay gran expectativa en torno a los resultados de la vista de la delegación a Bruselas, donde representantes de gremios paraguayos se encuentran manteniendo reuniones junto con cámaras de comercio, importadores y autoridades de la Comisión Europea para presentar la plataforma de trazabilidad de soja que diseñaron con el objetivo de facilitar el cumplimiento de las exigencias del mercado europeo.
“Se trata de un sistema de identificación de la soja para mostrar que cumple con las exigencias del mercado europeo”, detalló.
La herramienta se desarrolló en el marco de la implementación reglamento 1115 o “ley antideforestación” de la Unión Europea, cuya entrada en vigencia se postergó hasta diciembre de 2025 para las grandes empresas, mientras que en julio de 2026 para las pequeñas y medianas. La normativa busca evitar que materias primas como la carne, la soja, la madera y sus derivados consumidos en la UE hayan generado deforestación después de 2020.
Objetivos de la plataforma
Cristaldo señaló que la plataforma es de “adhesión voluntaria” y se diseñó con el objetivo de generar las condiciones para quienes deseen comercializar con Europa, a través de una herramienta de fácil utilización. “Se busca dar certidumbre y confiabilidad, además de posibilidades para auditar e identificar la soja desde el campo hasta el destino final”, precisó.
Enfatizó en que el diseño de esta herramienta representa un esfuerzo por conservar la apertura del mercado europeo, aunque actualmente concentra solo el 4% de las exportaciones paraguayas.
“Paraguay compra en torno a US$ 1.000 millones cada año desde Europa, pero este mercado solo adquiere entre US$ 400 y 500 millones cada año. Hay una balanza comercial desfavorable. Representa casi un nicho de mercado, pero no queremos perderlo. De ahí que se está haciendo este esfuerzo”, indicó.
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Resaltó que nuestro país se enfrentará al gran desafío de segregar completamente los granos, pese a que se trata de un producto que se comercializa a granel y se posiciona como un commoditie internacional. “Si hay apertura, se pueden encontrar soluciones”, destacó.
Subrayó que las reuniones de la delegación paraguaya en Bruselas serán claves y permitirán mostrar cómo van avanzando los diseños del sistema de trazabilidad para mantener el relacionamiento comercial y evaluar los avances alcanzados en la adaptación a las exigencias del mercado europeo.