Concepción, tierra de oportunidades en expansión

La capital del norte vive una transformación sin precedentes, pasando de su histórica base ganadera y minera a consolidar hoy un perfil industrial y comercial. Con frigoríficos, cementeras y un megaproyecto forestal en marcha, Concepción se posiciona como eje estratégico para las exportaciones y la generación de empleo. Su aporte a la economía nacional crece a la par de los desafíos en infraestructura, logística y sostenibilidad.

El motor económico de Concepción no se limita a la gran industria. En la frontera con Vallemí y la zona norte, el comercio se convierte en un sostén cotidiano para miles de familias.
El motor económico de Concepción no se limita a la gran industria. En la frontera con Vallemí y la zona norte, el comercio se convierte en un sostén cotidiano para miles de familias.

Con 252 años de vida desde su fundación, Concepción fue, durante décadas, sinónimo de producción ganadera. Su ubicación geográfica y sus extensas tierras lo convirtieron en uno de los mayores reservorios bovinos del país. A partir de los años noventa, mientras otras regiones se diversificaban en granos, el norte fortalecía su perfil pecuario, y es que en apenas una década el hato departamental creció en más de un 70%, marcando la pauta para la posterior llegada de industrias frigoríficas que hoy se cuentan entre las más relevantes. Esa vocación ganadera no solo moldeó la identidad económica de la ciudad, sino que la posicionó como proveedora de carne y cuero para el mercado nacional y, más tarde, internacional.

Los pilares silenciosos del norte

Paralelamente, la riqueza mineral de la zona de Vallemí abrió otro capítulo económico: la extracción de caliza y la producción de cemento a través de la planta de la Industria Nacional del Cemento (INC). Aunque por años su impacto fue más limitado en términos de desarrollo local, este recurso constituyó la base de una industria que, con el tiempo, permitió abastecer al país y sostener la expansión inmobiliaria en Asunción y otras ciudades.

Como lo recordó a ABC Negocios la presidenta de la Asociación de Comerciantes e Industriales de Concepción (ACIC), Ana Urbieta Cáceres, “construimos un país entero desde Concepción gracias a nuestro cemento y cal”. Esa afirmación grafica el rol estratégico, aunque poco visibilizado, que la minería concepcionera ha desempeñado en la economía nacional.

Agricultura en crecimiento discreto

A diferencia de Itapúa o Alto Paraná, la agricultura en Concepción tuvo un desarrollo más tardío y modesto. Sin embargo, en los últimos años se han registrado incrementos significativos en la superficie sembrada de soja y otros granos. Si bien todavía representa una porción pequeña del total nacional, este avance refleja una diversificación gradual que complementa la matriz ganadera y minera. Es un proceso que fortalece el potencial de encadenamientos futuros, sobre todo en logística y comercio.

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El despegue de esta ciudad como polo económico requiere de rutas y conexiones capaces de sostener el movimiento de cargas pesadas.
El despegue de esta ciudad como polo económico requiere de rutas y conexiones capaces de sostener el movimiento de cargas pesadas.

Frigorífico, cemento y forestal: un nuevo perfil económico

La llegada y expansión de plantas cárnicas marcó un antes y un después en Concepción. El Frigorífico Concepción, instalado en la ciudad a finales de los años noventa, y la posterior planta de Minerva Foods en Belén, transformaron la producción ganadera en un complejo exportador de escala mundial. Hoy, buena parte de las divisas que ingresan por la carne paraguaya tienen origen en el norte.

Como subrayó la presidenta de la ACIC, “tenemos uno de los frigoríficos más grandes del Paraguay, que exporta a muchísimos países, y eso hace que de repente la carne a nivel mercado local se dispare”. La frase resume el doble filo de esta industria: es motor de exportación y empleo, pero también incide en los precios internos.

El histórico aporte de la planta estatal de Vallemí se complementa desde hace pocos años con Cementos Concepción (Cecon), que vino a ampliar la competencia y aumentar la capacidad productiva nacional. Esta industria no solo abastece al mercado interno, sino que representa una de las mayores inversiones privadas recientes en el país. “Gracias a nuestro cemento y cal, las cementeras están dando toda la materia prima que hoy sostiene el boom inmobiliario”, destacó Urbieta. El norte dejó de ser únicamente proveedor de materia prima bruta para convertirse en productor de insumos estratégicos para la construcción.

Por otra parte, la apuesta más ambiciosa de los últimos años es, sin duda, Paracel. Su planta de celulosa en construcción simboliza el salto hacia un rubro hasta ahora inexistente en Paraguay: la producción industrial de celulosa de eucalipto para exportación. Para Urbieta, “no es casualidad que la empresa con mayor inversión de la historia haya venido a Concepción; geográficamente estamos demasiado bien ubicados para que ellos puedan hacer esas exportaciones”.

Cabe comprender, que la magnitud de Paracel –con miles de hectáreas forestadas y una planta que apunta a millones de toneladas anuales– coloca a Concepción en el mapa global de la industria celulosa y multiplica las oportunidades de potenciar más cadenas de valor productivas a lo largo de la región y del país entero.

Rutas y conectividad terrestre

El despegue de esta ciudad como polo económico requiere de rutas capaces de sostener el movimiento de cargas pesadas. En este sentido, hace un par de meses se iniciaron las obras de la ruta PY05, en el tramo Concepción-Pozo Colorado, la primera en Paraguay con pavimento rígido de hormigón.

Según el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), se trata de una infraestructura estratégica para vincular al norte con el Chaco y, a través de la Transchaco, acercarse al Corredor Vial Bioceánico que integra a Paraguay con Bolivia y posteriormente con Chile. Este corredor abre una perspectiva inédita para el transporte de insumos y productos industriales, en especial para los sectores de cemento y celulosa.

Aun así, subsisten cuellos de botella. La ruta Concepción-Vallemí, clave para el traslado de caliza y cemento, se encuentra deteriorada y pendiente de reconstrucción, situación que la ACIC viene reclamando en sus gestiones. “Necesitamos que se ponga una licitación para la reconstrucción de esa ruta porque está totalmente golpeada y muy peligrosa”, advirtió la presidenta del gremio. Estas deficiencias viales encarecen los costos logísticos y restan competitividad al norte.

Puertos, hidrovía y aeropuerto

La ciudad, también conocida como la Perla del Norte, cuenta con una terminal portuaria del Puerto Concepción, que se ubica en el Km 694 del río Paraguay, un punto estratégico de la hidrovía Paraná-Paraguay. Este puerto público administrado por la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP) es utilizado para cargas minerales, cal y productos agroindustriales.

No obstante, la zona aún está lejos de alcanzar el potencial que ofrecen las industrias locales. Al respecto, Urbieta lo expresó con claridad: “Si Concepción pudiera tener una mayor inversión en hubs logísticos, con puertos y aeropuertos, seríamos el departamento con mayor crecimiento del Paraguay”.

Las inversiones privadas refuerzan esa visión. Paracel, por ejemplo, proyecta utilizar infraestructura propia para el embarque de celulosa, lo que asegura un movimiento constante de barcazas desde la zona. Al mismo tiempo, persiste el desafío de modernizar el aeropuerto de Concepción: hoy no reúne las condiciones técnicas para operar vuelos internacionales, a diferencia de lo ocurrido en Encarnación. Esta limitación impide atraer más inversiones en logística aérea y turismo corporativo.

Según datos del INE, el departamento de Concepción alberga cerca de 8.000 unidades económicas activas, de las cuales más del 90% son mipymes.
Según datos del INE, el departamento de Concepción alberga cerca de 8.000 unidades económicas activas, de las cuales más del 90% son mipymes.

Integración pendiente con Brasil

Otro punto crítico por considerar es la integración internacional. Desde hace años se plantea la construcción de un puente sobre el río Apa para unir Concepción con el Estado brasileño de Mato Grosso do Sul. El acuerdo binacional fue ratificado en 2019, pero hasta mediados de 2025 no se registra el inicio de obras.

La ausencia de esta conexión limita la posibilidad de que Concepción se consolide como corredor de exportación directa para la soja y otros productos que provienen del Brasil. Para Urbieta, este rezago representa una oportunidad desaprovechada: “Esa soja debería pasar por Concepción; es lo más rápido y lo más barato para todo lo que es la exportación desde Brasil; es decir, tránsito de granos brasileños a través de puertos paraguayos”.

Comercio y mipymes en la frontera

El motor económico de Concepción no se limita a la gran industria. En la frontera con Vallemí y la zona norte del país, el comercio se convierte en un sostén cotidiano para miles de familias. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el departamento de Concepción alberga cerca de 8.000 unidades económicas activas, de las cuales más del 90% son micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes). Su supervivencia depende en gran medida de la dinámica comercial con Brasil, donde los movimientos de frontera son constantes y determinan la liquidez de pequeños negocios, despensas y transportistas.

Impacto regional y cifras

Los registros del Banco Central del Paraguay (BCP) muestran que, en 2024, más del 70% de las exportaciones departamentales provinieron de productos primarios y semielaborados, mientras que la importación estuvo marcada por bienes de consumo y combustibles procedentes de Brasil. Esa asimetría expone al comercio local a una fuerte vulnerabilidad: cuando los precios de referencia en los países vecinos se disparan o ingresan productos a menor costo desde zonas de frontera, las mipymes concepcioneras sienten el impacto de inmediato.

Tal como explicó Urbieta, la falta de infraestructura adecuada y de financiamiento accesible mantiene a muchos comercios “en una situación de subsistencia, donde cada crisis regional golpea con fuerza redoblada”.

La entrevistada recordó, además, que la formalización sigue siendo un reto pendiente. Datos oficiales del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) indican que, en el norte del país, apenas el 8% de las mipymes están formalizadas; es decir, cuentan con RUC, inscripción en IPS y en el Ministerio del Trabajo, una cifra muy por debajo de la media nacional, lo que limita su acceso a créditos y programas de apoyo.

Desafíos y proyección

Por otra parte, la referente expresó con firmeza que “el norte está destinado al éxito, es solo cuestión de tiempo para lograr una expansión económica sostenida”. Enfatizó que “Concepción es una tierra de oportunidades con ganas de crecer y producir”, haciendo un llamado directo al sector privado: “Les invitamos a visitar, a invertir, a mirar y apostar al norte del país”.

Entre los desafíos pendientes, mencionó –finalmente– la importancia de avanzar en el desarrollo energético. Destacó que “otro tema importante para los negocios es la generación de energía, particularmente con el aprovechamiento del río Ypané”, puntualizando que “energía es sinónimo de industrias a ser instaladas con la creación de nuestra propia energía”.

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Radiografía productiva del norte

  • +70% de las exportaciones departamentales corresponden a productos primarios y semielaborados (BCP, 2024).
  • Brasil es el principal origen de bienes de consumo y combustibles importados en Concepción.
  • Concepción se conecta al sistema fluvial Paraguay-Paraná, con más de 1.200 km de ríos navegables en el país.
  • El norte concentra cerca del 30% del potencial hidroeléctrico, pero menos del 5% está siendo aprovechado.

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