Cargando...
En julio de 2017 la Consejería Municipal por los Derechos del Niño, la Niña y el Adolescente (Codeni) del Municipio de Villeta había presentado ante la Fiscalía una denuncia contra el padre de una niña. Fue la madre la que acusó a su pareja, de 42 años, de abusar sexualmente de su hija, una niña de 13 años de edad. Las sospechas empezaron en su escuela y las docentes lo reportaron, indica el expediente fiscal.
En ese entonces el hombre convivía con dos de sus hijas y dormía con ellas, según contó la mamá y confirmaron otros testigos. La víctima tiene ahora 14 años y está embarazada de 28 semanas. El principal sospechoso del abuso sexual es su padre, quien ayer se escapó de la Policía.
Es que a pesar de la denuncia y la causa abierta en la Fiscalía, el hombre volvió a vivir con su pareja, sus dos hijas y otros familiares más, en un territorio social de la compañía Naranjaisy de Villeta. Es una casa con una habitación y tiene sólo dos camas, según constató la Consejería Municipal. El 8 de enero último recibieron una denuncia telefónica de un familiar de la víctima, que contó que el padre seguía durmiendo con sus hijas en la misma cama y que también es muy posesivo con la de 14 años. La otra niña tiene ahora 11 años.
Así como hace un año y medio atrás, las consejeras de la Codeni visitaron nuevamente la casa, aunque en esta oportunidad acompañadas por personal policial del Departamento de Lucha Intrafamiliar. Evidenciaban indicios de abuso en el comportamiento del padre y de la misma adolescente y, una vez más, derivaron el caso a la Fiscalía.
El nuevo caso está cargo de la fiscala Mirtha Rivas Paniagua, quien ordenó una inspección ginecológica que confirmó un abuso sistemático y que también estaba embarazada. La panza aún no era evidente y en un hospital se determinó que ya tenía 28 semanas de gestación, de acuerdo al diagnóstico de la ginecóloga Silvia Ortiz.
Como medida de protección, la adolescente y su hermana quedaron al cuidado de una tía. La fiscala Rivas Paniagua ordenó la captura del padre de la víctima, pero el hombre logró escapar. La Policía lo sigue buscando.
La causa es por el supuesto hecho punible de abuso sexual en niños, que en casos agravados como este se castiga con una pena de entre 15 y 20 años de cárcel. Si bien la niña tiene ahora 14 años y para la ley ya es una adolescente, los indicios apuntan a que los abusos empezaron a registrarse mucho antes, cuando todavía estaba en el rango de edad en que legalmente aún era una niña.
Desde la Codeni de Villeta cuestionan la investigación inicial del fiscal Óscar López Laterza. Las consejeras informaron que anteriormente la niña declaró en el Ministerio Público en compañía de su padre. Recuerdan que no es recomendable que un niño o adolescente declare fuera de una cámara Gesell, por la revictimización, y mucho menos debe hacerlo frente a quien es señalado como su agresor, destacaron.
El fiscal explicó que usar la cámara Gesell se demora ya que se solicita al juzgado más cercano, que es el de J. A. Saldívar, y se tiene que fijar una fecha. Sí lo hacen, pero más adelante como prueba anticipada al juicio, puntualizó. Y si estuvo o no el padre, dijo no recordar, ya que no es más fiscal en Villeta. Pudimos acceder a parte del expediente y el acta de declaración figura que la niña estuvo acompañada de la madre.
En aquella oportunidad, el examen físico-ginecológico que hizo la médica forense del Ministerio Público, Marilda Torrascam, concluyó que la niña de 13 años, como su otra hermana, que tenía 10, no presentaron signos físicos de abuso. No obstante, recomendó una evaluación psicológica para la más grande y se fijó para diez días después. Luego se suspendió y se fijó para otra fecha, pero la niña nunca más acudió, denunciaron las consejeras.
Sin embargo, la evaluación del expediente fiscal indica que se llegaron a hacer dos sesiones y que no fueron concluyentes sobre indicios de daños psicológicos, según el informe de la psicóloga de la Fiscalía, Lilia Gómez. López Laterza indicó que es el área de Psicología Forense la que establece la fecha y existe una sobrecarga de trabajo.
Asimismo, en agosto del año pasado el fiscal fue trasladado al Ministerio Público de Asunción y lo reemplazó en su unidad penal el fiscal Dionisio Daniel Fleitas, quien ahora tiene esta causa.