El Tribunal Colegiado de Sentencia de esta ciudad, presidido por la magistrada Fabiola Quintero e integrado por los magistrados Pedro Nazer y Hugo Ignacio Ríos Alcaraz como miembros titulares, declaró al acusado culpable durante un juicio oral y público. El hombre, padrastro de la menor de 12 años, fue hallado responsable del hecho punible de abuso sexual infantil, y se le impuso una condena de 10 años de pena privativa de libertad.

El condenado fue acusado de manosear a la menor en sus partes íntimas y pecho en numerosas ocasiones, desde que la niña tenía 6 hasta los 12 años. La investigación se originó a raíz de una denuncia recibida a través de la línea telefónica de ayuda 147, dependiente del Ministerio de la Niñez y la Adolescencia.
El hecho ocurrió en la compañía Ñuati Calle del distrito de Yaguarón, en ausencia de la madre de la menor o cuando la mamá se encontraba ebria. La denuncia se realizó el 6 de junio de 2022.
Según el relato de los hechos, la víctima habría manifestado a su maestra que su padrastro la acosaba sexualmente desde que tenía aproximadamente 6 años de edad. La menor describió manoseos en diferentes partes de su cuerpo, incluyendo el pecho, el abdomen y la zona pélvica. Además, afirmó que el acusado le hacía proposiciones inapropiadas cuando cumplió 12 años.
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Fiscal conforme con la condena de 10 años
En ese momento el hecho fue denunciado en la Comisaría de Yaguarón. El agente fiscal de la Unidad N°3, de este municipio Alfredo Ramos Manzur, manifestó que se recopilaron diversas pruebas documentales, incluyendo la denuncia original, informes policiales y un informe psicológico de la víctima, que constan en el cuaderno de investigación fiscal.
Agregó que los testimonios de la víctima, los informes psicológicos y otros elementos probatorios fueron fundamentales para sostener la acusación.
Si bien el representante del Ministerio Público, Ramos Manzur solicitó una pena de 12 años de cárcel en sus alegatos finales, el Tribunal de Sentencia fijó una pena privativa de libertad de 10 años, contra el procesado, con la cual el fiscal se manifestó conforme. Una vez que la sentencia quede firme, el condenado deberá cumplir su reclusión en la Penitenciaría de Misiones.