El filicidio ocurrido el pasado fin de semana dejó al descubierto, una vez más, la falta de políticas públicas en salud en general y salud mental, en particular, así como la deficiencia en la prevención, por sobre todo. La depresión y otras cuestiones pueden ser su detonante, teniendo en cuenta que se trata de la forma más extrema de violencia intrafamiliar.
El psicólogo Richard Salerno señala que -si bien aún no se cuenta con información suficiente para hablar del caso específico- se puede analizar en general, basándose en la probabilidad de que la mujer estuviera pasando por un cuadro depresivo y probable consumo de sustancias ilícitas.
¿Qué es el filicidio?
Es una de las formas más extremas de la violencia intrafamiliar, es la acción donde uno de los progenitores le quita la vida a su propio hijo.
“Es algo que desafía toda nuestra comprensión, desde la biología, lo afectivo, lo social, cultural y psicológico, que puede tener motivaciones muy diversas y pueden estar asociados a diversos factores sociales y de salud mental”, explica.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Lea más: Madre y sus hijos hallados sin vida en Itauguá: incautan droga y pareja quedó detenida
Tipos de filicidio
- Filicidio altruista: el progenitor cree que con esa acción salva a su hijo de una situación peor que la muerte, de un sufrimiento innecesario.
- Filicidio por psicosis aguda: este caso se puede dar cuando la madre presenta la depresión postparto con síntomas psicóticos, donde la realidad se distorsiona. El acto se denomina neonaticidio o infanticidio.
- Filicidio por venganza: tiene raíces sociales y culturales, más allá de un trastorno de personalidad. Uno de los progenitores mata al hijo para vengarse de la pareja o expareja.
- Filicidio por hijos no deseados: la madre manifiesta ira, se castiga físicamente y a través del exceso de violencia, el hijo muere.
Factores de riesgo
El profesional explica que en un caso de depresión severa, si no se trata, la persona puede padecer de un cuadro psicótico, cuya consecuencia puede ser una situación trágica, por la distorsión de la realidad.
“El paciente podría creer, dentro de su cuadro de depresión profunda, que el filicidio es un acto altruista, porque desde su fantasía delirante, le estaría ahorrando sufrimiento a los hijos”, específica.
Señala además que en familias donde se presentan altos niveles de violencia física y psicológica, se da otro factor de riesgo. Un tercer factor de riesgo es el aislamiento social, cuando existe la falta de una red de apoyo.
“La red de apoyo constituyen otros miembros de la familia que contengan a la persona con depresión, amigos que acompañen, y sobre todo, servicios de salud, de educación que puedan ayudar a gestionar sus emociones, el estrés, a mejorar en su relacionamiento y tener mejores condiciones de vida”, sostiene.
Resalta que en nuestro país, donde existe mucha deficiencia en cuanto a calidad de vida, vivienda, servicios públicos, así como salud, educación y alimentación, el riesgo es muy alto.
Sumado a todo eso, también se cuenta con las presiones externas, como: dificultades económicas, desempleo y consumo de drogas.
“El factor social es altamente influyente, ya que hay muchas personas que no pueden acceder a los servicios básicos de salud, prevención o educación. Como sociedad estamos en deuda con nuestros prójimos, por la falta de justicia social, de la inequidad y que son la base de todos estos problemas”, resalta.