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Razas de gatos que se comportan como perros
El Maine Coon, conocido por su gran tamaño y pelaje denso, muestra un carácter amigable y sociable, que recuerda a las personalidades de los perros.

Este gato inclusive es conocido como “el perro de los gatos”. Disfruta del agua, aprende trucos fácilmente y sigue a su dueño por toda la casa. ¿Solo falta que ladre!
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Por otro lado, los gatos Ragdoll son conocidos por su naturaleza dócil y su amor por la compañía humana. Su comportamiento tranquilo se asemeja al de un perro leal. Además, se dejan llevar cuando lo cargan, como un muñeco de trapo, y le encanta recibir caricias.

El gato bengalí, por su parte, es extremadamente activo, juguetón y curioso. Tiene un gran instinto de caza y disfruta perseguir y traer objetos, como lo haría un perro.

Su inteligencia le permite aprender trucos con facilidad e incluso puede adaptarse a caminar con correa. Además, es muy leal y vocal, comunicándose frecuentemente con su dueño.
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El abisinio es un gato enérgico y sociable que adora la compañía humana. Le encanta explorar, trepar y jugar sin descanso, lo que lo hace muy parecido a un perro en términos de actividad.

También disfruta jugar a buscar objetos y traerlos de vuelta, lo que demuestra su gran inteligencia y capacidad de aprendizaje. Necesita estímulos constantes para mantenerse entretenido.
El savannah es un híbrido entre un gato doméstico y un serval africano, lo que le da un aspecto exótico y un carácter sumamente activo. Es extremadamente inteligente y se le puede entrenar para realizar trucos, responder a su nombre y caminar con arnés.

También tiene una fascinación por el agua y una fuerte conexión con su dueño, siguiéndolo de un lado a otro con gran curiosidad.
El siberiano es un gato de gran tamaño y temperamento afable que forma fuertes lazos con sus dueños. Es muy leal y tiende a seguir a su familia por la casa, como lo haría un perro.

Además, es sociable tanto con personas como con otros animales, lo que lo convierte en una excelente opción para hogares con múltiples mascotas. Su carácter equilibrado y su afecto incondicional lo hacen una compañía ideal.
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Comportamientos caninos en gatos: ¿por qué se dan?
Algunos gatos desarrollan hábitos que son típicos de los perros, como seguir a sus dueños por la casa y jugar a buscar objetos.
Estos comportamientos no solo son sorprendentes, sino que también reflejan una adaptabilidad única de los felinos. La capacidad de los gatos para imitar las conductas caninas puede provenir de su entorno social, donde se ven influenciados por otros animales.
Además, estos gatos suelen mostrar una mayor sociabilidad, disfrutando de la interacción con sus dueños y participando activamente en juegos que tradicionalmente se asocian con los perros, como buscar pelotas o juguetes.
Los dueños de mascotas se ven atraídos por la idea de tener un gato que combina la independencia felina con la lealtad y el juego típicos de un perro. A medida que más personas descubren esta singularidad, los gatos que actúan como perros están ganando un lugar especial en nuestros corazones, convirtiéndose en compañeros versátiles y entretenidos.
La mezcla de comportamientos caninos en los gatos no solo desafía nuestras percepciones sobre las razas, sino que también abre un nuevo capítulo en el cuidado y la crianza de estas adorables criaturas.
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