12 de abril de 2026

La “baba” de los perros no solo deja marcas visibles: al secarse puede formar una película pegajosa que atrapa polvo, oscurece la zona y, si no se retira bien, reaparece como aureola. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, se elimina con productos domésticos y sin dañar superficies, siempre que se actúe con método.

Algunas personas con diabetes descubren que su perro “avisa” antes que el sensor. No es magia: cambios químicos en el aliento y el sudor pueden delatar una hipoglucemia, y el olfato canino, entrenado o espontáneo, a veces la reconoce.


Trabajar desde casa con un perro puede ser idílico… o un desfile de ladridos y paseos “urgentes”. Con rutinas claras, un espacio seguro y refuerzo positivo, tu mascota puede acompañarte sin estrés (ni para él ni para tus videollamadas).

Un episodio que se puede registrar dentro de las casas o en lugares públicos es la pelea entre dos perros, una situación en la que una interacción incorrecta, puede resultar también con una persona herida. ¿Qué hacer cuando ocurre? El adiestrador Bruno Castellani cuenta todos los detalles.

Los “accidentes” en casa no son desobediencia: suelen ser falta de rutina, supervisión y tiempos realistas. Con un método basado en etología y refuerzo positivo, muchos cachorros aprenden a hacer sus necesidades afuera en pocas semanas, sin castigos.