19 de marzo de 2026

En los pasillos solemnes del Poder Judicial, donde el eco de los pasos suele ir acompañado de expedientes y rostros serios, apareció un protagonista que no entiende de códigos penales, pero sí de lealtades inquebrantables. No lleva traje ni maletín, pero su presencia se volvió tan esencial como la de cualquier magistrado.

La idea de que una perra o una gata “necesita” tener al menos una camada antes de ser esterilizada circula desde hace décadas. Sin embargo, la evidencia veterinaria disponible no respalda que un embarazo sea un requisito para la salud física o emocional del animal. Te explicamos en detalle.

El Gran Danés no viene solo: con su tamaño elegante suele llegar una constante compañía húmeda. Le ocurre también al San Bernardo, a los mastines, bóxers, sabuesos y otros perros de belfos largos y sueltos. Para muchos dueños primerizos, la baba es una sorpresa doméstica; para veterinarios y adiestradores, es parte previsible de la anatomía… con matices.

Las orejas de un perro actúan como un radar emocional, revelando su estado anímico. Veterinarios advierten que interpretarlas en conjunto con otros signos corporales es esencial para entender sus necesidades y evitar conflictos en la convivencia diaria.

Cuando aún no amanece, un maullido insistente o unas uñas contra la puerta pueden convertirse en rutina. Para muchos dueños, el problema no es que su mascota “sea inquieta”, sino que ha aprendido —a veces sin querer— que despertarte trae recompensa: comida, paseo, juego o simplemente atención.

Cuando un perro persigue su cola de manera excesiva, la diversión puede convertirse en preocupación. Este comportamiento repetitivo puede señalar un trastorno compulsivo canino, una condición seria que requiere atención veterinaria y un enfoque adecuado para mejorar la calidad de vida del animal.