10 de febrero de 2026

La idea de sumar otro perro al hogar suele nacer de una preocupación genuina: evitar que el animal “se sienta solo” o darle compañía. Pero la convivencia canina no siempre es la solución —y, en algunos casos, puede convertirse en una fuente de estrés—.


En un mundo donde los perros son tratados como hijos, la creciente “perrhijo‑ficación” plantea dudas sobre el verdadero bienestar animal. Expertos advierten que la confusión entre amor y sobreprotección puede llevar a serios problemas emocionales en nuestros compañeros peludos.


La obesidad en mascotas se ha convertido en una epidemia silenciosa, elevando el riesgo de enfermedades graves y acortando vidas. Las dietas de prescripción emergen como solución, pero su éxito depende de un compromiso integral del tutor más allá del alimento.