“Durante la operación en la aldea, las tropas llevaron a cabo búsquedas de armas. Algunas de las búsquedas se realizaron en lugares sensibles, como escuelas y una clínica, sin la autorización requerida. Durante la operación, las tropas vandalizaron y dañaron equipamientos en el lugar”, recogió el comunicado castrense sobre la investigación llevada a cabo por el Ejército sobre lo sucedido.
Por su actuación en la redada, el comandante de la brigada, del batallón y de la compañía recibieron "una reprimenda formal", un comandante de pelotón y dos soldados fueron condenados a pasar siete días en una prisión militar y otro comandante de pelotón fue condenado a reclusión.
Durante la redada, 22 palestinos fueron detenidos, según los activistas de la zona.
"Además, las tropas fallaron en reportar la actividad irregular, que sólo se descubrió a través de las imágenes que circulaban en redes sociales", añadió el texto, según el cual el oficial al cargo del Comando Central del Ejército calificó lo ocurrido como un "incidente grave".
La "actividad irregular" a la que alude el Ejército se trata del ataque de una horda de 13 colonos israelíes, encapuchados y armados con palos, que irrumpieron también en Jinba con la connivencia de las tropas y propinaron palizas a seis palestinos de la aldea.
Entre los heridos se encuentran un adolescente de 15 años que fue hospitalizado en estado grave y un hombre de 64 con el cráneo facturado, informó el diario progresista israelí Haaretz.
El hombre fue identificado como Aziz Rabai y activistas palestinos difundieron este martes imágenes de su cabeza tras tratarse las heridas recibidas, con enormes cicatrices cerradas con grapas en la cabeza.
El ataque de Jinba se dio a conocer ya que la población de la zona difundió las imágenes, grabadas con cámaras de seguridad, de la brutal paliza que varios colonos dieron a otro de sus habitantes, Qusay al Amur, golpeándole con palos y piedras cuando intentaba huir de ellos.
Jinba se encuentra en el conjunto de aldeas de Masafer Yatta, en el foco internacional después de que el documental 'No Other Land', creado por activistas israelíes y palestinos y que trata la ocupación de Israel y la violencia colona en esta región, ganara el Óscar en su categoría.
El 24 de marzo, uno de los directores palestinos del documental, Hamdan Ballal, fue detenido por las autoridades israelíes tras ser víctima de una paliza a manos de colonos en su aldea, Susiya, para ser liberado al día siguiente tras pasar la noche detenido.