El encuentro se cerró con el compromiso de medidas concretas de actuación para administraciones y sociedad civil, una ‘Alianza Global’ que, en palabras de la subdirectora general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), la mexicana Gabriela Ramos, se convertirá en el “legado de Barcelona” en la lucha antirracista.
A lo largo de tres jornadas, el foro sirvió de catalizador de diálogos en torno a los retos del racismo y la discriminación en un mundo donde los delitos de odio están al alza, según el diagnóstico unánime de los presentes, que llamaron la atención sobre el papel de las redes sociales y la inteligencia artificial en la materia.
En la ‘Alianza Global’ también se anima a los países a compartir sus protocolos antirracistas y sus buenas prácticas. Asimismo, se destaca la relevancia de desarrollar definiciones comunes sobre racismo y delitos de odio a nivel global, así como contar con datos fidedignos sobre el fenómeno de la discriminación.
Según el Eurobarómetro de la Unión Europea, en el año 2023 más del 21 % de las personas mayores de 15 años afirmaron haber sufrido discriminación durante el año anterior y, como refleja el comunicado del Foro, “el populismo ha aumentado en Europa con propuestas antiinmigración y regresivas en el marco social”.