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Premisa 1: «El cerebro humano funciona como un ecosistema no como una máquina».
Esto es de uno de los principios que toma Thomás Armstrong en su libro Neurodiversidad. Como dijera el premio Nobel G. Edelman: «El cerebro es como una jungla, una selva tropical», en la que abundan: el crecimiento, la diversidad, la adaptación (sinaptogénesis compensatoria), la selección, la poda.
Todas estas características son posibles gracias a la neuroplasticidad, es decir, la capacidad del cerebro para modificarse y adaptarse durante toda la vida.
El crecimiento
Dentro de esta temática, podríamos referirnos a:
- La neurogénesis.
- La sinaptogénesis.
a. La neurogénesis alude a la generación de nuevas neuronas. Este es un proceso que se desarrolla, principalmente, durante la gestación. Sin embargo, recientemente se ha comprobado la neurogénesis adulta, proceso mediante el cual se generan nuevas neuronas a partir de las células madre neurales y células progenitoras.
Esta neurogénesis posnatal se ha comprobado especialmente en el hipocampo.
Esta estructura cerebral, se encuentra en las profundidades del lóbulo temporal y es fundamental para la memoria espacial, semántica y episódica.
Por otro lado, si bien aún está en estudio la neurogénesis adulta en otras estructuras, ya sabemos que cuanto más desafiamos a nuestro cerebro con nuevos aprendizajes, las neuronas generan más espinas dendríticas. Estás son pequeñas protuberancias membranosas de las dendritas que normalmente reciben una o más sinapsis de entradas de varios axones, lo que significa que hay más posibilidades de conexión entre neuronas, lo que, a su vez, implica más posibilidades de aprendizaje.
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b. La sinaptogénesis se refiere al desarme y la formación de nuevas redes neuronales. Esto ocurre cada vez que:
- Desaprendemos algo y lo comprendemos bajo una nueva luz.
- Logramos un aprendizaje significativo (basado en conocimientos previos).
- Comprendemos algo por primera vez. Si repetimos la experiencia, estas redes neuronales se consolidarán representando aprendizajes duraderos.
Estos procesos se dan durante toda la vida, pero son mucho más productivos en los periodos sensibles, periodos durante los cuales el cerebro es mucho más sensible a las influencias del entorno. Estos períodos generalmente tienen lugar luego de una poda neuronal.
Esta poda es un proceso regulador neurológico que consiste en la eliminación de conexiones cerebrales que son poco utilizadas para asegurar que la capacidad cerebral esté disponible para conexiones importantes, tales como las de supervivencia o las acciones que han sido reforzadas en el tiempo (CERI, 2007).
Luego de la poda (lo que se denomina período crítico), el cerebro es mucho más receptivo a aprendizajes nuevos.
Fuente: FERNÁNDEZ, R. 2019. Cerebrando la neurodiversidad. Buenos Aires, Belgrano.