Cargando...
El gobierno de Santiago Peña (ANR-HC) colocó ayer en el mercado internacional bonos soberanos por un monto total equivalente a US$ 1.200 millones.
La operación que implica un nuevo endeudamiento para el país fue realizada por el ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos; y el presidente del Banco Central del Paraguay, Carlos Carvallo.
Según el informe del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) divulgado este miércoles, se emitió por segunda vez bonos soberanos en guaraníes, por un total de G. 4.741.842.000.000, equivalente a US$ 600 millones, con una tasa de interés del 8,5% y un plazo sin precedentes de 10 años.
También se emitió otro tramo de bonos soberanos por un total de US$ 600 millones, con una tasa del 6,65% a un plazo de 30 años.
Fernández Valdovinos, a través de su cuenta en la red social X, posteó ayer que “los recursos obtenidos serán utilizados para el financiamiento de las obras públicas proyectadas en el PGN 2025 y para la administración de pasivos”.

Emisión se hizo en buenas condiciones
Con respecto a este nuevo endeudamiento vía bonos soberanos, que en su mayor parte sería utilizado para la administración de pasivos o “bicicleteo” de deudas como se lo conoce comúnmente, consultamos al economista y exministro César Barreto.
“A ver, primero creo que dada la volatilidad del mercado financiero internacional, la emisión se hizo en buenas condiciones de plazos, tasas y un 50% en guaraníes”, indicó Barreto.
Explicó que la tasa en dólares refleja el spread de riesgo país que está implícita en la cotización del mercado secundario de los bonos anteriormente emitidos y la tasa del 8,5% a 10 años en guaraníes es más consistente con las condiciones financieras vigentes en nuestro país también.
Añadió que la existencia de demanda de inversores extranjeros por bonos en guaraníes a esas tasas de manera más fluida es un hecho muy relevante para ir reduciendo la alta dependencia de los dólares en la deuda pública.

Condicionados a “bicicletear” la deuda
Por otro lado, el exministro alertó que nuestro nivel de endeudamiento actual y los vencimientos de capital e intereses anuales ya nos condicionan a realizar una gestión proactiva de la deuda buscando la renovación permanente, porque el uso de recursos corrientes para el pago de los mismos ya no es eficiente económicamente y tendría un impacto recesivo muy importante en la economía por unos años.
“Mucho hemos alertado sobre este punto en los últimos 20 años, pero la realidad de hoy con 40% de deuda sobre el PIB donde solo el pago de intereses superan los 800 millones de dólares anuales, no hay opciones más convenientes que gestionar y renovar continuamente los vencimientos de los mismos”, puntualizó.
El último informe sobre deuda pública divulgada por el MEF, señala que al mes de diciembre de 2024 los compromisos contraídos mediante préstamos, emisión de bonos y ejecución de obras bajo la ley llave en mano, asciende a US$ 18.083,2 millones, que equivale a 40,7% del PIB.