El eclipse del Viernes Santo: ¿existió realmente un fenómeno astronómico ese día?

La crucifixión de Jesucristo, un evento central del cristianismo, está tradicionalmente ubicada en un día que coincide con lo que se conoce como Viernes Santo. Parte de la narrativa tradicional incluye la descripción de un oscurecimiento del cielo durante su crucifixión, lo que algunos han interpretado como un eclipse. ¿Lo fue?

Imagen ilustrativa de un eclipse solar.
Imagen ilustrativa de un eclipse solar.

Los Evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) mencionan que se produjo una oscuridad sobre toda la tierra desde la hora sexta hasta la hora novena durante la crucifixión de Jesús. Este fenómeno ha sido objeto de debate, análisis y especulación entre historiadores, teólogos y científicos sobre si podría haber sido un eclipse solar.

En el contexto bíblico, el fenómeno se interpreta a menudo como una manifestación simbólica del sufrimiento de Jesucristo y la gravedad de su sacrificio. Algunos eruditos sostienen que no debe leerse como un evento astronómico literal, sino más bien como un signo divino, una interpretación apoyada por el carácter teológico y narrativo de estos textos.

Evaluación científica

Un eclipse solar ocurre cuando la Luna pasa entre la Tierra y el Sol, bloqueando total o parcialmente la luz solar. Sin embargo, esto solo puede ocurrir durante la luna nueva. De acuerdo con el calendario judío, la Pascua siempre se celebra durante la luna llena, lo que hace astronómicamente imposible un eclipse solar durante la crucifixión, ya que no coinciden con las fases necesarias.

Algunos investigadores han explorado otras causas naturales de oscuridad durante el día, como una tormenta de polvo severa o un fenómeno meteorológico inusual que podría explicar la oscuridad repentina. Sin embargo, tales fenómenos no serían exclusivamente locales ni necesariamente coincidirían con eventos históricos registrados.

Registro histórico

Fuera de los relatos bíblicos, los registros históricos contemporáneos de un eclipse o oscuridad generalizada alrededor del año 33 de nuestra era (la fecha tradicionalmente aceptada para la crucifixión) son escasos. Algunos textos no canónicos y escritos posteriores sobre el cristianismo primitivo mencionan esta oscuridad como un evento notable, pero no aportan evidencia concluyente de un fenómeno astronómico.

La interpretación del eclipse del Viernes Santo como un evento astronómico es, bajo la luz de la evidencia científica y el calendario lunar, improbable.

Más bien, se posiciona mejor como un elemento teológico y literario poderoso dentro de los relatos evangélicos. El debate sobre el significado de esta oscuridad sigue siendo un tema de interés interdisciplinario, que abarca campos desde la astronomía hasta los estudios religiosos.

Enlance copiado
Cargando...Cargando ...