El eclipse parcial de Sol, que ha dejado ese sábado innumerables imágenes de la estrella mordida por la Luna, ha acaparado la atención de grandes grupos de aficionados y curiosos a su paso por España y otros países.

Un tiempo prácticamente despejado en gran parte del país y que se haya producido por la mañana ha facilitado la observación de este fenómeno, en el que la Luna se sitúa entre la Tierra y el Sol, aunque en esta ocasión solo ha tapado una parte.
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Telescopios en los parques y jardines, gafas especializadas para mirar al Sol sin dañar los ojos, planetarios y centros de astrofísica volcados en actividades para que los ciudadanos entiendan este fenómeno y aprendan más sobre nuestra estrella, y todo el mundo mirando hacia arriba.

213 minutos, es decir, casi cuatro horas es el tiempo en que este fenómeno pudo ser observado, desde su inicio en el océano Atlántico y pudo verse en Estados Unidos, Canadá, parte del Ártico, Groenlandia, norte de Rusia, gran parte de Europa y noroeste de África.

El eclipse entró a España por Canarias, donde se encuentra un lugar privilegiado para verlo, el Observatorio del Teide (Tenerife), después pasó a la península por el sur, recorriendo todo el territorio con diferentes grados de intensidad.

El máximo absoluto del eclipse se produjo a las 10:47 GMT cerca de Canadá, con una magnitud de 0,933, lo que supone que el 93 % del diámetro solar quedó oculto por la Luna.
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En España, la curiosidad y ganas de presenciar un evento poco habitual, aunque no tan espectacular como un eclipse total, llevó a los ciudadanos, entre ellos muchos niños, a unirse a las actividades programadas y con los ojos puestos en el máximo del eclipse.
Comienza una serie histórica
El eclipse de hoy se completará este año con otro total de Luna, que será visible en gran parte del mundo, el 7 de septiembre y otro parcial de Sol, el 21 de septiembre, que podrán seguirse en el Pacífico y la Antártida.

Todo ello será el aperitivo de lo que está por venir en los próximos años, cuando se producirá una serie histórica de eclipses.
Los eclipses de Sol son especialmente interesantes para la ciencia, pues los investigadores pueden observar la corona solar, que es demasiado tenue para poder ser examinada, salvo cuando la luz brillante del Sol queda bloqueada por uno de estos eventos.