Estamos todos locos. Tenemos un Presidente que predica ahorro en educación pública mientras educó a sus hijos en el sistema privado; es más, su hija menor va a una universidad privada estadounidense de la Ivy League (grupo de ocho universidades de élite). Pero además, Santiago Peña sostiene un gasto público personal en alza que financiamos los boludos a quienes él aconseja ahorrar.
Pasar sobre dos estúpidas lomadas en el medio de la nada y sobre la ecovía Luque/Sanber nos hizo aterrizar en algo que desconocíamos: la mansión de Santiago Peña ubicada en Ciervo Cuá, en el contrafrente de un local VIP de eventos especiales. Todo lo que vino después, nadie lo imaginaba.
Al teniente coronel Guillermo Moral lo asesinaron. Vio a sus verdugos, como antes vio a otros cuando un año atrás también intentaron matarlo. Pese a todo, el 10 de junio pasado acudió al Palacio de Justicia como testigo contra su superior y la esposa de éste, acusados de ingresar un celular para Miguel Ángel Insfrán, Tío Rico.
