Bajó de la ostentosa camioneta. Ensayó un aire de imponencia. Se prendió un botón del saco y estrenó el andar de autoridad con una elegancia impostada. Venía de la pobreza sólida —material e intelectual— y se encontró, sin pensarlo, con la calidad de senador de la Nación. Así entró a la hoguera que cremó su voluntad.
El Partido Colorado tiene una curiosa forma de “luchar” contra el crimen organizado. Condena el lavado, pero les lava la cara a lavadores. Colecciona pillines y los protege como a mascotas mimosas. Ejemplo, el crack capiateño Erico Galeano. Condenado a 13 años de cárcel por lavado de dinero y asociación criminal, el “glorioso partido” le dio permiso en el Senado para irse a casa a esperar que su sentencia quede firme. Lo que ocurriría por el 2050. Con viento a favor.
Parece imposible que un programa social con recursos manejados por jerarcas políticos se salve del saqueo o del uso infame. Así, Hambre Cero, programa plausible, bastardeado por el manoteo y la extorsión clientelar, entró en un juego que está muy ardiente por afectar las internas de los angurrientos capitostes del poder y sus aliados.
El jueves 26 Benjamín Barán asumió como académico de número de la Academia Paraguaya de la Lengua Española. Ocupa el sitio del ilustre Evelio Fernández Arévalo, uno de los últimos políticos intelectuales. A don Evelio, sabio, íntegro, decente, lo recordamos como aquel presidente del Congreso que llegaba en su Escarabajo azul, cuando tantos “legisladores” encubrían su mediocridad en camionetas de gama estratosférica.
Los cortes demostraron que nuestro sistema eléctrico no es confiable. Itaipú genera energía suficiente (por ahora), pero los sucesivos gobiernos no se preocuparon de asegurar que dicha energía llegue a destino. Itaipú originó también fondos para posibilitar tal seguridad, pero los mismos terminaron enriqueciendo a la ubicua clientela politiquera.
El torturador es el individuo en su máximo grado de crueldad. La corrupción (robo) es también un signo de brutalidad, pues siempre acarrea desgracias. Corrupción y crueldad son marcas que el estronismo sistematizó para convertirlas en plataformas de poder. Que Stroessner siga siendo presidente honorario de la ANR es un mensaje significativamente elocuente de una forma de adhesión a la barbarie de aquel tiempo.
Tocar la Caja Fiscal fue como abrir la caja de Pandora. Saltaron asuntillos para observar. Ejemplo: el grado de partidización de los gremios docentes. La primera amenaza fue: no les vamos a votar más. Y aquí entra a jugar la interna colorada. Aparte de la jubilación –objetivo legítimo–, hay otros intereses en ciertos dirigentes.
En la mañana del 3 de febrero de 1989, 37 años ha, la ciudadanía celebró un estado inédito de libertad. Luego de 35 años de terror, de pauperización moral, de corrupción sistémica, de entronización de la mediocridad, de persecución al pensamiento nacía una esperanza. La pregunta es: qué hicimos con ella.
Juan José Farías iba diariamente a Clorinda a vender helados. El 7 de marzo de 1969 lo apresó la policía. El 11 de marzo murió en Investigaciones. Mario Arzamendia repartía el periódico Sendero. Fue detenido el 5 de abril de 1976. El 11 de setiembre su esposa retiró su cadáver del Policlínico Policial. Dos muertos. Muy poco para una dictadura “benigna”.
