Trump presiona a su arquitecto para intentar conseguir un salón de baile más grande

Donald Trump y Melania Trumpreflejados en un espejo.
Donald Trump y Melania Trumpreflejados en un espejo. 174924+0000 ANDREW CABALLERO-REYNOLDS

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha discutido en las últimas semanas con el arquitecto que él mismo eligió para diseñar el nuevo salón de baile de la Casa Blanca por el tamaño del proyecto, según han indicado diversas fuentes a The Washington Post.

El deseo del líder republicano de hacer dicho proyecto “a lo grande”, según ese diario, lo ha puesto en desacuerdo con James McCrery II, quien le habría aconsejado mesura ante la preocupación de que la construcción de ese salón de 90.000 pies cuadrados (unos 8.300 metros cuadrados) quede desproporcionada.

The Washington Post recuerda la regla arquitectónica general de no llevar a cabo una ampliación que sobrepase o eclipse al edificio principal, que tiene unos 55.000 pies cuadrados (unos 5.100 metros cuadrados).

La renovación prevista constituye una de las reformas más grandes en los 233 años de historia de la Casa Blanca y todavía no ha sido sometida a una revisión pública formal.

Según han afirmado trabajadores del Gobierno, la actual Administración planea entregar sus planes “en el momento adecuado” a la Comisión de Planificación de la Capital Nacional, una junta de 12 miembros encargada por el Congreso de supervisar los proyectos de construcción federales.

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Salón de baile en la Casa Blanca: este es el precio proyectado

Trump hizo derribar en octubre el Ala Este de la mansión presidencial para dejar espacio para ese salón que, según sus cálculos, costará 300 millones de dólares, 100 más que los anunciados en un principio. Se espera que tenga capacidad para unas 1.000 personas.

El Ala Este era asignado para la oficina de la primera dama y durante la Administración del demócrata Barack Obama (2009-2017) fue utilizado también para desarrollar programas de asistencia social como la que realizaron en 2010 contra la obesidad infantil.

El nuevo salón de baile de Trump ha estado desde el principio en el centro de la polémica por posibles violaciones a reglamentos de construcción del Ejecutivo y porque será financiado con dinero de empresarios y amigos del republicano.

The Washington Post señala que la firma fundada por McCrery, McCrery Architects, está especializada en el diseño de iglesias, bibliotecas y casas. El salón de baile presidencial es su mayor proyecto hasta la fecha.